Nueva York, 10 de octubre de 2018.La Representante Permanente de Cuba ante Naciones Unidas, Embajadora Anayansi Rodríguez Camejo, en el debate de la Primera Comisión de la ONU, expresó la preocupación de la isla por la proliferación y desarrollo de las armas nucleares. Reiteró, una vez más, el apoyo de Cuba a la prohibición y eliminación completa de las armas de destrucción en masa, como única garantía eficaz para impedir su adquisición y uso, incluso por terroristas; así como el rechazo al empleo de cualquier arma de destrucción en masa por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia.
La diplomática igualmente planteó la posición nacional en contra de las actuales posturas militares sustentadas en la disuasión nuclear. Reconoció como peligroso el hecho de que los Estados poseedores de armas nucleares hayan fortalecido el papel de estas armas en sus doctrinas militares y reducido el umbral para considerar la utilización de las misma, incluso en respuesta a llamadas “amenazas estratégicas no nucleares”. Ello, añadió, es injustificable y contrario a las obligaciones contraídas bajo el Tratado sobre la No Proliferación. Destacó también el respaldo de Cuba a la Agenda de Desarme del Secretario General para impulsar el objetivo del desarme nuclear y a la celebración de la Reunión de Alto Nivel para conmemorar y promover el “Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares”.
Durante su intervención, Rodríguez Camejo también hizo referencia a temas incluidos en la agenda de la Primera Comisión de la ONU, a saber el uso de armas químicas, biológicas y otras toxínicas. Rechazó los enfoques selectivos, no transparentes y políticamente motivados sobre la aplicación de los instrumentos relativos a estas armas; fundamentalmente, cualquier interpretación distorsionada de la Convención sobre las Armas Químicas y la creación de mecanismos y procedimientos al margen de su alcance.
La embajadora también dejó espacio en su comparecencia, para reiterar el compromiso de Cuba de continuar implementando el Programa de Acción de las Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos. Destacó que en un contexto internacional, caracterizado por el incremento de la retórica belicista y agresiva; el uso y la amenaza del uso de la fuerza y la imposición de sanciones y medidas coercitivas unilaterales, el elevado gasto militar mundial es motivo de preocupación, desconfianza y animosidad. Indicó que el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, es un flagelo internacional que, a diferente escala, afecta a la mayoría de las regiones y países del mundo.
Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas.
