París, 18 de septiembre de 2026.– Durante la plenaria ampliada del Grupo de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo de la UNESCO y en presencia del director general de la Organización, el profesor Kahaled El-Enany, la embajadora María del Carmen Herrera Caseiro, Delegada Permanente de Cuba ante la UNESCO, destacó la necesidad de que la Organización fortalezca su atención a los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), desde una perspectiva transversal que tenga en cuenta las múltiples dimensiones de sus vulnerabilidades y garantice su participación efectiva en la definición de las prioridades y decisiones que les conciernen.
Al intervenir en el marco de los trabajos del Grupo de los PEID de la UNESCO, la representante cubana reconoció los avances alcanzados por la Organización, en particular la Estrategia Operacional de la UNESCO para los PEID 2023–2029, y subrayó que la atención a estos países no debe limitarse a la celebración de jornadas, diálogos o actividades específicas, sino traducirse en capacidades institucionales, técnicas y financieras que permitan convertir los compromisos en resultados concretos.
La Embajadora resaltó asimismo experiencias de cooperación de impacto para el Caribe, como el programa Transcultura, que benefició a más de 2 700 jóvenes artistas, creadores y profesionales de la cultura de 17 países del Caribe, así como la reciente Estrategia del Patrimonio Mundial para los PEID 2026–2034.
En su intervención, Cuba llamó especialmente la atención sobre la dimensión adicional que representa para el país el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos. Señaló que esta política agrava las vulnerabilidades inherentes a la condición de Estado insular en desarrollo y limita severamente el acceso a recursos, tecnologías, financiamiento y suministros esenciales.
“La situación energética es particularmente seria hoy”, señaló la Embajadora, al explicar que las restricciones en el acceso al combustible tienen repercusiones directas en la educación, la salud, la cultura, la ciencia, las comunicaciones y la vida cotidiana de la población cubana, precisamente en ámbitos vinculados al mandato de la UNESCO.
La representante cubana subrayó que esta realidad debe ser también motivo de preocupación para el conjunto de los PEID, al considerar que cuando la vulnerabilidad propia de un pequeño Estado insular se ve agravada por medidas externas que impiden el acceso a recursos esenciales, se configura una situación de vulnerabilidad acumulada.
Cuba reafirmó su disposición a continuar compartiendo cooperación, conocimientos y capacidades con los países del Caribe y otros PEID, al tiempo que llamó a la UNESCO a fortalecer una respuesta basada en la solidaridad, la participación efectiva, el desarrollo de capacidades y una comprensión integral de las vulnerabilidades que enfrentan estos países.
