La Habana, 1 de marzo de 2026. El trato discriminatorio de EE.UU. contra el equipo cubano de béisbol es parte de su agresión contra Cuba. La negativa de visas por parte del gobierno de los Estados Unidos a ocho miembros de la delegación de Cuba que asistirían al VI Clásico Mundial de Beisbol, constituye el más reciente acto de agresión contra nuestro pueblo y su deporte nacional.
Declaración de Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER)
La negativa de visas por parte del gobierno de los Estados Unidos a ocho miembros de la delegación de Cuba que asistirían al VI Clásico Mundial de Beisbol, constituye el más reciente acto de agresión contra nuestro pueblo y su deporte nacional. La decisión pretende obstaculizar y dañar, de manera intencional, la participación y el desempeño del equipo Cuba en tan reconocida competencia beisbolera.
En su afán de dificultar el desarrollo de la actividad deportiva en Cuba, no resultaron suficientes para los Estados Unidos las negativas de visas a deportistas y federativos cubanos para eventos en ese país desde enero de 2025. Toma ahora una decisión de marcado carácter político, al negar el derecho de la Federación Cubana de Beisbol y Softbol de presentar un equipo en las mismas condiciones que el resto de las naciones participantes.
A pesar de la buena voluntad y de los esfuerzos por parte de las Grandes Ligas de Beisbol y de los organizadores del Clásico para lograr que Cuba asista al evento, resulta evidente que desde el inicio del proceso el gobierno estadounidense ha tenido como propósito crear dificultades y poner trabas a nuestra selección. De hecho, esta negativa de visado es una acción dirigida también a provocar una potencial decisión de nuestra Federación de no asistir al evento bajo esas condiciones.
La gestión de un equipo competitivo demanda, además del aporte de atletas y entrenadores, el trabajo complementario de ejecutivos y otros especialistas que, en este caso, responden a ámbitos definidos por los propios organizadores.
Mutilar por la vía de la negativa de visado, abusando del privilegio que otorga la condición de sede de este certamen, constituye un acto discriminatorio que expresa desprecio y coloca a Cuba en desventaja en cuanto al desempeño de su equipo. La selección nacional se vería privada de figuras encargadas de tareas que tributan al rendimiento deportivo, incluido un entrenador de pitcheo, limitando así las posibilidades que deben definirse sobre el terreno, en condiciones iguales, y no supeditadas a las decisiones políticas de un gobierno.
Durante casi setenta años de combate a la agresión de Estados Unidos, el deporte ha sido uno de los sectores más impactados por la política de asedio contra Cuba, por lo que reiteramos nuestro rechazo más enérgico frente a esta decisión. Las autoridades de los Estados Unidos conocen que el beisbol es parte intrínseca de la historia y el orgullo del pueblo cubano; pero en cualquier circunstancia, el pueblo de Cuba y sus deportistas, seguirán venciendo.
Hace 60 años, el deporte cubano protagonizó la histórica epopeya del Cerro Pelado, cuando el mismo gobierno que hoy nos agrede quiso impedir que Cuba participara en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Juan, Puerto Rico-1966. Entonces, nuestros atletas entrenaron en el barco, bajo el sobrevuelo de aviones militares de Estados Unidos, pero llegamos a Puerto Rico y vencimos.
Hoy volveremos a llegar a la isla boricua y a las otras sedes del VI Clásico Mundial, con nuestro Patrimonio Cultural, que es el beisbol; y como hace seis décadas, con el mismo espíritu, la misma dignidad y firmeza de siempre.
Declaración de la Federación Cubana de Beisbol y Softbol
En consonancia con los esfuerzos que han respaldado la preparación, la entrega de los jugadores y el colectivo en general, y el compromiso asumido con los organizadores, Cuba ejercerá su derecho a participar en el VI Clásico Mundial de Beisbol.
Reiteramos el carácter discriminatorio, politizado y ajeno a las esencias del deporte de la decisión de negar el visado a ocho integrantes de nuestra delegación, pero no renunciaremos a un evento del que formamos parte desde su edición fundacional.
Como expusimos anteriormente, cada uno de los integrantes de la delegación excluidos arbitrariamente debió cumplir funciones establecidas por los organizadores para todos los países convocados, redistribuidas ahora entre los pocos oficiales de que dispondremos –incluidos miembros del colectivo técnico-, colocando a nuestro equipo en evidente desventaja operacional y competitiva.
Aun así, y pese a otras dificultades igualmente asociadas a disposiciones de Estados Unidos, ha prevalecido la voluntad de competir y hacerlo con dignidad, conocedores de lo que representa merecer el aplauso de quienes nos siguen dentro y fuera de la Isla, e inspirados en las muchas y hermosas páginas que distinguen a nuestro deporte nacional.
Agradecemos el aporte de todos, a los atletas y entrenadores que viajarán en breve hacia Arizona para cerrar la preparación, protagonistas de una labor caracterizada por el compromiso con su Patria por sobre cualquier aspiración individual.
¡Con ese espíritu asumiremos el VI Clásico Mundial de Beisbol!
La Habana, 28 de febrero de 2026
