Naciones Unidas, Nueva York, 9 de septiembre de 2026. —
Cuba reafirmó este miércoles que cualquier transformación estructural en el marco de la Iniciativa ONU80 debe preservar la continuidad operacional y la credibilidad institucional del sistema de las Naciones Unidas, fortalecer su impacto en el terreno y respetar las prioridades y necesidades nacionales de los países.
Durante la Segunda Sesión Regular de la Junta Ejecutiva de ONU-Mujeres, la Representante Permanente Alterna de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajadora Daylenis Moreno Guerra, señaló que las propuestas de reforma deben preservar las ventajas comparativas de cada entidad, así como el enfoque multidimensional e integrado del desarrollo. Subrayó, además, que el establecimiento de nuevas presencias sobre el terreno o la asignación de funciones adicionales deben responder plenamente a las prioridades de los Estados concernidos.
Al referirse a una eventual fusión entre ONU-Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la diplomática cubana reconoció que esta alternativa podría implicar beneficios económicos, pero advirtió que también entraña riesgos significativos, incluida una mayor inestabilidad en la financiación. Al propio tiempo consideró que aún no existen condiciones para adoptar una decisión definitiva y defendió la continuidad de consultas transparentes y sustantivas, sin plazos artificiales que comprometan las deliberaciones de los Estados Miembros.
Moreno Guerra ratificó que Cuba continuará participando de manera constructiva en las discusiones sobre la Iniciativa ONU80, incluidas aquellas relacionadas con ONU-Mujeres, en correspondencia con su compromiso con el adelanto de las mujeres, la igualdad de género, la justicia social y su empoderamiento.
La Representante Permanente Alterna denunció, asimismo, el impacto especialmente cruel que tiene sobre las mujeres y niñas cubanas el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, recrudecido mediante el cerco petrolero y la aplicación de sanciones secundarias. Señaló que más de 32.880 mujeres embarazadas enfrentan dificultades para acceder a ultrasonidos, atención obstétrica especializada y transporte sanitario, mientras la mortalidad infantil aumentó de 4,0 a 9,9 por cada mil nacidos vivos entre 2018 y 2025.
“Estos no son datos fríos. Detrás de estas cifras hay madres, hijas y familias que sufren”, enfatizó Moreno Guerra. Advirtió que el bloqueo no solo limita recursos, sino que compromete derechos humanos, afecta la salud y lastra vidas, con consecuencias desproporcionadas para mujeres y niñas.
Reiteró que el castigo colectivo contra el pueblo cubano debe cesar y reafirmó que continuará reclamando el fin de esta política, al tiempo que mantiene invariable su compromiso con la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
