Nueva York, 5 de junio de 2026.- El Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, intervino hoy en la reunión plenaria de la Asamblea General dedicada a la presentación del Informe Anual del Consejo de Seguridad correspondiente al año 2025, donde reiteró la necesidad urgente de transformar ese órgano para hacerlo más democrático, representativo, transparente y acorde con las realidades del mundo actual.
Durante su intervención, el diplomático cubano señaló que el informe examinado refleja un escenario internacional cada vez más complejo e inestable, caracterizado por conflictos prolongados, nuevas crisis y graves emergencias humanitarias que continúan amenazando la paz y la seguridad internacionales. En ese contexto, advirtió que el elevado número de reuniones celebradas por el Consejo durante 2025 no puede ocultar las profundas limitaciones que persisten para actuar de manera eficaz, coherente y sin selectividad frente a los desafíos más graves que enfrenta la comunidad internacional.
El Embajador Soberón destacó que el uso reiterado del veto por parte de miembros permanentes, particularmente de Estados Unidos, continúa obstaculizando la adopción de decisiones esenciales y debilitando la credibilidad del Consejo de Seguridad. Asimismo, denunció la ausencia en el informe de un análisis crítico sobre las violaciones del Derecho Internacional y de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas por parte de Israel, así como sobre las consecuencias humanitarias derivadas de la persistente parálisis del Consejo frente a la situación en el territorio palestino ocupado.
Cuba alertó además sobre la persistencia de prácticas que limitan la transparencia y la participación de la membresía de las Naciones Unidas, debido al uso frecuente de consultas cerradas y mecanismos oficiosos. En ese sentido, reiteró la necesidad de adoptar definitivamente el reglamento del Consejo de Seguridad, emitir registros oficiales de las consultas informales, fortalecer la rendición de cuentas ante la Asamblea General y poner fin a la manipulación selectiva de los métodos de trabajo en función de intereses políticos.
El representante cubano reafirmó igualmente el compromiso de su país con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y con la defensa del multilateralismo frente a las crecientes amenazas a la paz y la seguridad internacionales. Rechazó la injerencia en los asuntos internos de los Estados, las medidas coercitivas unilaterales, las doctrinas expansionistas y supremacistas, así como el uso o la amenaza del uso de la fuerza como instrumentos de presión política.
En ese contexto, denunció que Cuba enfrenta actualmente una guerra económica total y una amenaza real de agresión militar por parte del gobierno de Estados Unidos, acciones que constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional, del Derecho Internacional Humanitario y de la Carta de las Naciones Unidas. Concluyó subrayando que la comunidad internacional demanda una Organización capaz de actuar con imparcialidad, responsabilidad y estricto apego a la Carta, y que la credibilidad de las Naciones Unidas depende también de la capacidad del Consejo de Seguridad para cumplir efectivamente su responsabilidad primordial en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
