Nueva York, 25 de octubre de 2018. Durante el debate temático sobre Armas convencionales de la Primera Comisión de las Naciones Unidas, Lilianne Sánchez, Segunda Secrtetaria en la Misión Permanente de Cuba ante la organización, lamentó la tendencia al incremento de los gastos militares mundiales, mientras aumentan exponencialmente el hambre y la pobreza en el mundo. Destacó como en el último año el gasto mundial alcanzó la cifra de 1,7 millones de millones de dólares, al tiempo que 3 460 millones de seres humanos sobreviven en la pobreza, 821 millones de personas padecen hambre crónica, 758 millones son analfabetos y 844 millones carecen de servicios básicos de agua potable.
La diplomática se refirió a como los principales productores continuaron desarrollando exponencialmente armas convencionales cada vez más estratégicas, sofisticadas y mortíferas, profundizando el marcado desequilibrio en cuanto a la producción, posesión y comercio de estas armas y atentando contra la estabilidad, la paz y la seguridad internacionales. Simultáneamente, añadió, determinados productores de armas las transfieren a actores no estatales no autorizados; mientras intentan obstaculizar a los países en desarrollo de la adquisición y empleo, con fines de legítima defensa, de ciertas armas convencionales como las armas pequeñas y ligeras, lo cual está incluido en la normativa internacional.
Sánchez incluyó en su intervención referencias al Tratado sobre Comercio de Armas, el cual confiere privilegios a los Estados exportadores de armas convencionales, en detrimento de los intereses legítimos de defensa y seguridad del resto de los Estados. Expresó el rechazo de Cuba al doble rasero existente en materia de desarme y defendió firmemente el derecho legítimo de los Estados a fabricar, importar y conservar armas convencionales para atender a sus necesidades de seguridad y legítima defensa, de conformidad con el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.
Reiteró que para erradicar el tráfico ilícito, hay que enfrentar las profundas causas socioeconómicas que lo generan y brindar cooperación internacional y asistencia a los Estados que lo soliciten, de acuerdo a sus necesidades; y recordó que el Programa de Acción de Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos, aprobado por la Asamblea General de la ONU, es el referente internacional principal para enfrentar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras.
Cuba, Estado Parte Convención sobre Ciertas Armas Convencionales de la que cumple estrictamente con las disposiciones y Protocolos Anexos; también aboga por un Protocolo que prohíba las armas letales autónomas, antes de que comiencen a producirse a gran escala, y por el establecimiento de regulaciones para el uso de las armas con cierta autonomía, en particular de los drones militares de ataque, que están provocando un elevado número de víctimas civiles.
Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas.
