Nueva York, 20 de mayo de 2026 — Cuba denunció hoy en el debate abierto anual del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la protección de civiles la creciente erosión del Derecho Internacional Humanitario y de la Carta de la ONU, marcada por el aumento de los conflictos armados, los ataques contra infraestructura civil, el desplazamiento forzado de poblaciones y el agravamiento de la inseguridad alimentaria a escala global.
En su intervención, el Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, alertó sobre la peligrosa tendencia a reinterpretar las normas internacionales para justificar ataques indiscriminados, castigos colectivos y el uso del hambre y los bloqueos como métodos de guerra. Denunció que uno de los ejemplos más graves de agresión contra poblaciones civiles tiene lugar en Palestina, donde Israel, con el respaldo político, militar y financiero de Estados Unidos, continúa perpetrando crímenes de lesa humanidad, apartheid y genocidio contra el pueblo palestino.
El diplomático cubano condenó asimismo la detención arbitraria y tortura de integrantes de la Flotilla Global Sumud por parte del régimen israelí, así como los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, que han provocado miles de víctimas civiles, incluidos niños. Reiteró el llamado a respetar la soberanía y la integridad territorial de las naciones de Oriente Medio, y rechazó las reiteradas agresiones israelíes contra el Líbano y otras acciones que amenazan la estabilidad regional.
El Embajador Soberón Guzmán expresó profunda preocupación por la proliferación de conflictos, el incremento del gasto militar y la imposición de una supuesta “paz basada en la fuerza”, mientras millones de personas continúan viviendo en condiciones de pobreza extrema y privadas de servicios esenciales. Señaló que las medidas coercitivas unilaterales, las guerras no convencionales, la ocupación de territorios y la violación sistemática del Derecho Internacional agravan la crisis multidimensional que enfrenta la humanidad.
En ese contexto, denunció las constantes amenazas del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, incluyendo declaraciones públicas sobre el posible empleo de la fuerza armada contra la Isla, así como el recrudecimiento extremo del bloqueo económico, comercial y financiero mediante un cerco energético y la imposición de sanciones secundarias extraterritoriales. Alertó que estas medidas buscan provocar hambre, desesperación y una crisis humanitaria artificial para justificar nuevas acciones agresivas contra el pueblo cubano.
El Representante Permanente rechazó categóricamente las acusaciones que presentan a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, y recordó que la Isla jamás ha realizado acción ofensiva alguna contra ese país ni contra ningún otro. Reafirmó, finalmente, el compromiso invariable de Cuba con el multilateralismo, la diplomacia y la solución pacífica de controversias, al tiempo que ratificó la determinación del pueblo cubano de defender su soberanía, independencia y derecho a la paz.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
