Nueva York, 17 de junio de 2026.- Cuba reafirmó hoy en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que no puede existir una paz duradera sin justicia, respeto a la soberanía y garantía del derecho al desarrollo, al intervenir en el Debate Abierto titulado “La paz se decide con las mujeres. Superar los conflictos fortaleciendo su participación”, bajo el tema de la agenda “Mujeres, paz y seguridad”.
En su intervención, el Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, denunció la grave situación que enfrentan millones de mujeres en el mundo como consecuencia de las guerras, las ocupaciones extranjeras, las políticas de dominación y las crisis humanitarias. En particular, llamó la atención sobre el sufrimiento de las mujeres palestinas, víctimas durante décadas de la ocupación israelí, los desplazamientos forzados, la violencia sistemática y las devastadoras consecuencias de la agresión militar y el genocidio contra el pueblo palestino.
El diplomático cubano subrayó que las mujeres y las niñas continúan pagando el precio más alto de los conflictos armados, al enfrentar asesinatos, desplazamientos, violencia sexual y exclusión de los procesos de paz. Asimismo, destacó que las medidas coercitivas unilaterales, los bloqueos y otras formas de presión económica agravan las condiciones de vida de las mujeres y sus familias, al obstaculizar el acceso a recursos esenciales y limitar las posibilidades de desarrollo.
Al referirse a la realidad cubana, el Embajador Soberón resaltó el papel decisivo de las mujeres en la defensa de la Patria, la justicia social, la solidaridad y el desarrollo sostenible. Denunció que el recrudecido bloqueo impuesto por Estados Unidos, junto al cerco energético y la aplicación de sanciones secundarias, continúa generando severos impactos sobre la población cubana, particularmente sobre las mujeres, al restringir el acceso a medicamentos, tecnologías médicas, equipos hospitalarios y otros insumos indispensables para la protección de la salud materna e infantil.
En ese contexto, señaló que más de 32 880 mujeres embarazadas en Cuba enfrentan riesgos y limitaciones adicionales como consecuencia de las restricciones derivadas del bloqueo energético, mientras permanecen pendientes numerosas intervenciones quirúrgicas, incluidas las de niñas y niños. Reiteró que esta política constituye una forma de castigo colectivo que impone una carga desproporcionada sobre las mujeres, especialmente en escenarios marcados por dificultades energéticas y escasez de recursos básicos.
El Representante Permanente de Cuba reafirmó que su país es una nación de paz y que no representa amenaza alguna para Estados Unidos. Ratificó la disposición de Cuba a sostener un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos. Al mismo tiempo, rechazó las amenazas recurrentes de agresión militar contra la Isla y reiteró la determinación del pueblo cubano, incluidas sus mujeres, de defender su soberanía, su independencia y su derecho a decidir libremente su propio destino.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
