Ginebra, 14 de octubre de 2026. El Embajador, Rodolfo Benítez Verson, Representante Permanente de Cuba ante la ONU en Ginebra, intervino hoy ante la 77ª sesión del Comité Ejecutivo del Programa del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
El representante cubano resaltó que una de las consecuencias del peligroso e insostenible escenario internacional actual, es la existencia de más de 117 millones de personas desplazadas en el mundo, que en 2027 superarán los 131 millones, un récord histórico. Solo en 2026, el ACNUR ha tenido que responder a 22 declaraciones de emergencia en 18 países.
Alertó que mientras crece el número de desplazados, disminuye la asistencia humanitaria para atenderlos. Muchos países ricos aportan cada vez menos, por lo que por primera vez el sector privado se ha convertido en la principal fuente de recursos de la ACNUR, lo que resulta preocupante.
El Embajador de la Isla enfatizó que la única manera de disminuir el número de refugiados y desplazados es abordar las causas profundas que los generan.
“Hay que pasar de gestionar los desplazamientos, a resolverlos. El éxito real estará en crear condiciones para que las personas ya no necesiten a la ACNUR”, expresó.
Denunció la intensificación extrema del bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba, incluyendo la imposición de un brutal cerco energético, con el propósito perverso de provocar una crisis humanitaria, para desestabilizar el país y lograr objetivos políticos.
“El bloqueo contra Cuba – enfatizó- es un genocidio que asfixia y mata de manera silenciosa. Es un castigo colectivo, que cobra vidas y genera angustias a toda la población cubana”.
Benítez Verson argumentó que sería imposible desconocer que el bloqueo económico es la razón principal que ha llevado a muchos cubanos a apostar por vías transitorias o permanentes de realización personal fuera de la Isla.
“Las familias cubanas sufren el desasosiego y el dolor de la separación impuesta artificialmente por medidas inhumanas que afectan a todo nuestro pueblo y se expresan en altas tasas de emigración. Ello tiene un impacto lacerante para la nación”, agregó.
Explicó también que detrás de las personas que se desplazan hay muchas historias humanas dolorosas y trágicas, pues con frecuencia enfrentan serios riesgos, incluyendo travesías peligrosas y la explotación por parte de traficantes y tratantes de personas.
El representante cubano llamó a la ACNUR a evaluar el impacto en la movilidad humana de las medidas coercitivas unilaterales, como es el caso del criminal e ilegal bloqueo contra Cuba.
Concluyó ratificando la disposición de Cuba a continuar contribuyendo, de manera activa y constructiva, a la necesaria y valiosa labor de la ACNUR.
