Cuba llama en Naciones Unidas a enfrentar el discurso de odio y rechaza políticas de coerción y confrontación.

Naciones Unidas, Nueva York, 17 de septiembre de 2026. — Cuba reafirmó ante las Naciones Unidas que la promoción del diálogo y la tolerancia entre religiones y culturas constituye una condición indispensable para construir sociedades pacíficas, inclusivas y justas, en un escenario internacional marcado por profundas divisiones, conflictos e intolerancia. Así lo expresó el Representante Permanente de Cuba ante la ONU, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, durante la Conferencia Mundial sobre la Promoción del Diálogo y la Tolerancia entre Religiones y Culturas para Contrarrestar el Discurso de Odio.

El diplomático cubano destacó que la diversidad cultural, religiosa y de creencias debe ser reconocida como una riqueza de la humanidad y nunca utilizada como instrumento de división o confrontación. Subrayó que combatir el discurso de odio exige ir más allá de su condena y enfrentar sus causas profundas, entre ellas la discriminación, el racismo, la xenofobia, la exclusión, la desigualdad, la desinformación y la intolerancia, mediante la educación, el respeto a la dignidad humana y la creación de espacios genuinos de diálogo.

Soberón Guzmán señaló que, para Cuba, la construcción de una cultura de paz está indisolublemente vinculada al respeto de la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional, la soberanía e independencia de los Estados y la solución pacífica de las controversias. Advirtió que no resulta posible promover genuinamente el diálogo y la tolerancia mientras se normalizan la violencia, la guerra, las políticas de dominación y coerción y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales que afectan directamente las condiciones de vida y las posibilidades de desarrollo de los pueblos.

En ese contexto, el Representante Permanente reiteró la enérgica condena de Cuba a la guerra multidimensional que el gobierno de Estados Unidos aplica contra el país y denunció su estrategia de cambio de régimen y de castigo colectivo contra el pueblo cubano. Señaló que el reforzamiento extremo del bloqueo, incluido un brutal cerco energético, agrava sus efectos sobre la población, y rechazó las amenazas públicas de agresión militar directa contra Cuba, sustentadas en falsos pretextos.

El Embajador alertó que una aventura militar contra Cuba tendría nefastas consecuencias no solo para el país y para Estados Unidos, sino también para la paz, la seguridad y la estabilidad hemisférica e internacional. Recalcó que tales acciones resultan incompatibles con los principios de diálogo, cooperación, solidaridad y convivencia pacífica que promueve la Conferencia, y sostuvo que la defensa del diálogo no puede aplicarse de manera selectiva ni estar condicionada por conveniencias políticas.

Cuba reafirmó su compromiso con el multilateralismo y la cooperación internacional como vías indispensables para enfrentar los desafíos comunes. Asimismo, llamó a rechazar el discurso de odio dirigido contra cualquier pueblo, religión, cultura o nacionalidad y a defender el derecho de todos los pueblos a vivir en paz, determinar libremente su propio destino y desarrollarse sin injerencias externas. La delegación cubana reiteró su apuesta por una cultura de paz capaz de sustituir la confrontación por el entendimiento, la imposición por la cooperación y el odio por la solidaridad.

Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.

Categoría: 
Multilaterales
RSS Minrex: