Naciones Unidas, Nueva York, 8 de octubre de 2026. — Cuba reafirmó su compromiso con el desarme general y completo, con especial prioridad en la eliminación de las armas nucleares, durante el debate general de la Primera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su 81 período de sesiones. En su intervención, el Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, alertó sobre el deterioro de la seguridad internacional y el incremento sostenido del gasto militar mundial, que alcanzó en 2025 la cifra récord de 2,887 billones de dólares, mientras millones de personas continúan enfrentando el hambre, la pobreza y el subdesarrollo.
El diplomático cubano denunció que la carrera armamentista desvía cuantiosos recursos indispensables para el desarrollo y subrayó que la paz y el desarrollo son inseparables. Advirtió que las armas nucleares continúan representando la mayor amenaza para la humanidad y reiteró la necesidad de avanzar hacia su eliminación total, de manera irreversible, transparente, verificable y jurídicamente vinculante. Asimismo, reafirmó el respaldo de Cuba al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), abogó por su universalización y defendió la preservación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Al propio tiempo expresó preocupación por la persistente parálisis de los mecanismos multilaterales de desarme y rechazó que esta situación llegue a normalizarse. Destacó la importancia de fortalecer la cooperación internacional para prevenir el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, así como de revitalizar la Conferencia de Desarme y garantizar el cumplimiento de su mandato negociador. Reiteró que el fortalecimiento de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional constituye una condición indispensable para enfrentar los crecientes desafíos a la paz y la seguridad internacionales.
En materia de seguridad tecnológica, el Diplomático cubano denunció el empleo ilegal de las tecnologías de la información y las comunicaciones, las plataformas digitales y el espectro radioeléctrico desde territorio estadounidense para desarrollar acciones contra Cuba que vulneran su soberanía y seguridad. Advirtió que el ciberespacio no puede convertirse en un nuevo escenario de confrontación militar y defendió la adopción de normas internacionales jurídicamente vinculantes para garantizar el uso pacífico y responsable de estas tecnologías. También llamó a abordar multilateralmente los desafíos asociados a las aplicaciones militares de la inteligencia artificial y reiteró la oposición de Cuba al emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre.
El Embajador reafirmó el compromiso de Cuba con el fortalecimiento de las convenciones internacionales sobre armas biológicas y químicas, mediante mecanismos eficaces, no discriminatorios y ajustados a sus respectivos mandatos. En este contexto, denunció el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba, por constituir una violación de las disposiciones relativas a la cooperación internacional contempladas en ambos instrumentos. Rechazó igualmente la aplicación de enfoques selectivos y políticamente motivados que obstaculizan el funcionamiento de los mecanismos multilaterales de desarme.
Al concluir su intervención, Soberón Guzmán enfatizó que los desafíos actuales no pueden justificar el abandono del multilateralismo ni la aceptación de una nueva carrera armamentista. Ratificó que Cuba continuará defendiendo el desarme general y completo, con el desarme nuclear como máxima prioridad, así como un orden internacional basado en la paz, la justicia, la cooperación, la igualdad soberana de los Estados y el respeto irrestricto a la Carta de las Naciones Unidas.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
