Nueva York, 23 de julio de 2026. – Cuba reafirmó este jueves, durante el debate abierto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre el fortalecimiento de los mecanismos de solución pacífica de controversias, que la prevención de los conflictos requiere abordar sus causas profundas y aplicar de manera íntegra y sin dobles raseros la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional. El Representante Permanente de Cuba ante la ONU, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, subrayó que la paz no puede construirse sobre la coerción, el hegemonismo ni la amenaza del uso de la fuerza.
En su intervención, el diplomático cubano destacó que los mecanismos previstos en el Capítulo VI de la Carta —como la negociación, la mediación, la conciliación, el arbitraje y el arreglo judicial— constituyen herramientas esenciales para la solución pacífica de las controversias. No obstante, advirtió que su eficacia continuará viéndose limitada mientras persistan la aplicación selectiva del Derecho Internacional, el recurso unilateral a la fuerza y la imposición de medidas coercitivas unilaterales con fines de presión política.
El Embajador Soberón denunció que la política de los Estados Unidos contra Cuba contradice los principios de convivencia pacífica, igualdad soberana y no injerencia que deben regir las relaciones internacionales. Señaló que el recrudecimiento de la guerra económica, comercial y financiera, incluido el cerco energético impuesto contra la Isla y las reiteradas amenazas de agresión, constituyen graves violaciones del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, incompatibles con los esfuerzos encaminados a fortalecer la paz y la seguridad internacionales.
Asimismo, reiteró que Cuba no representa amenaza alguna para los Estados Unidos y reafirmó la disposición de nuestro país a mantener un diálogo serio, respetuoso y constructivo, basado en la igualdad soberana, el respeto mutuo y la no intervención en los asuntos internos. Alertó, además, que cualquier acto de agresión militar contra Cuba tendría consecuencias de extrema gravedad para la paz y la seguridad regional e internacional, al poner en riesgo el compromiso asumido por América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Al concluir su intervención, el Representante Permanente de Cuba exhortó a la comunidad internacional a fortalecer los mecanismos de solución pacífica de controversias mediante el estricto cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas, el abandono de las políticas de coerción y confrontación y la promoción del diálogo sobre la base de la igualdad soberana de los Estados. Reafirmó que Cuba continuará defendiendo la paz, el multilateralismo y el Derecho Internacional, al tiempo que ejercerá plenamente su derecho a preservar su independencia, soberanía e integridad territorial.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
