Nueva York, 23 de junio de 2026.- Durante el Debate General de la Reunión de Alto Nivel sobre VIH/SIDA de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Representante Permanente de Cuba ante la ONU, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, reafirmó el compromiso de su país con la protección de la salud como un derecho humano fundamental y con el objetivo de poner fin al SIDA como amenaza para la salud pública.
En su intervención, el diplomático cubano señaló que, a más de cuatro décadas del inicio de la epidemia, el acceso universal a servicios de salud de calidad continúa siendo una meta inalcanzada para millones de personas debido a las desigualdades, las crisis económicas, los conflictos y las medidas coercitivas unilaterales que obstaculizan los esfuerzos internacionales en esta esfera.
El Embajador destacó que la respuesta cubana al VIH/SIDA se sustenta en un sistema nacional de salud universal, gratuito y accesible, basado en la atención primaria, la prevención, el diagnóstico temprano, el tratamiento oportuno y la participación activa de las comunidades. Gracias a este enfoque integral, Cuba mantiene resultados reconocidos internacionalmente, entre ellos la condición de primer país del mundo validado por la Organización Mundial de la Salud por haber eliminado la transmisión maternoinfantil del VIH y la sífilis congénita, logro que ha sido revalidado y sostenido durante los últimos años.
No obstante, Soberón denunció que estos avances se alcanzan en un contexto marcado por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Explicó que las restricciones financieras dificultan la adquisición de medicamentos antirretrovirales, pruebas diagnósticas y otros insumos esenciales para la atención de las personas que viven con VIH.
Asimismo, alertó sobre el agravamiento de estas afectaciones como consecuencia del cerco energético y otras medidas coercitivas secundarias, cuya incidencia repercute directamente en el funcionamiento del sistema nacional de salud y en la capacidad del país para garantizar tratamientos, equipamiento médico e insumos destinados a la atención de enfermedades crónicas y otras condiciones de salud.
Al concluir, el Representante Permanente de Cuba reafirmó el compromiso de su país con la Declaración Política sobre el VIH y con una respuesta global basada en la equidad, la solidaridad, la cooperación internacional y el respeto al derecho al desarrollo y a la salud de todos los pueblos, al tiempo que reiteró que las medidas coercitivas unilaterales son incompatibles con los esfuerzos encaminados a garantizar la salud para todos.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
