Nueva York, 3 de febrero de 2026 — El Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, condenó en los términos más enérgicos el genocidio perpetrado por Israel contra el pueblo palestino y la complicidad política, financiera, militar y diplomática de Estados Unidos, durante su intervención en la reunión del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino.
El diplomático cubano agradeció la confianza depositada en su elección como Vicepresidente del Comité y reafirmó el compromiso de Cuba de continuar defendiendo la justa causa del pueblo palestino en el marco de las Naciones Unidas.
Cuba denunció que el inicio del nuevo año de trabajo del Comité está marcado por las violaciones impunes de Israel al cese al fuego, la privación deliberada de servicios esenciales y las incursiones militares de la Potencia Ocupante en el norte de Cisjordania. Condenó los ataques contra las instalaciones y el personal de la UNRWA, que obstaculizan la asistencia humanitaria vital a millones de refugiados palestinos, incluso en condiciones climatológicas extremas.
El Embajador Soberón alertó sobre la destrucción sistemática de hospitales, escuelas y viviendas, así como la escasez forzada de agua, alimentos, medicamentos y energía, prácticas que perpetúan el castigo colectivo y han provocado el desplazamiento forzado de familias enteras, negándoles su derecho a vivir en su propia tierra.
Cuba reiteró que es impostergable poner fin a más de siete décadas de ocupación, ataques, abusos y exclusión, y exigió el cese inmediato de todas las políticas y prácticas ilegales colonizadoras de Israel en los territorios palestinos ocupados, incluido el sistema de apartheid. Subrayó que la responsabilidad del genocidio contra el pueblo palestino recae directamente en el gobierno israelí, con el respaldo sostenido de Estados Unidos.
El Representante Permanente de Cuba denunció que la doctrina estadounidense de la “paz mediante la fuerza” ha generado una profunda inestabilidad en el Medio Oriente y a nivel global, y rechazó la escalada agresiva de Estados Unidos contra Cuba y otras naciones soberanas, como expresión del hegemonismo, la coerción y el chantaje.
Finalmente, Cuba reafirmó que una paz verdadera solo es posible sobre la base del respeto al derecho del pueblo palestino a la libre determinación y a un Estado independiente y soberano. Reiteró su apoyo a una solución amplia, justa y duradera del conflicto, basada en la solución de dos Estados, dentro de las fronteras anteriores a 1967, con Jerusalén Oriental como capital de Palestina, que garantice el derecho al retorno de los refugiados, y subrayó la urgencia de la admisión inmediata de Palestina como Estado Miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas.
Para Cuba, la defensa de los derechos inalienables del pueblo palestino constituye una cuestión de principios y una causa que siempre contará con su invariable solidaridad.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
