Nueva York, 30 de enero de 2026 — El Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, intervino en la reunión del Consejo de Seguridad en formato de Fórmula Arria sobre la preservación del carácter sagrado de los tratados para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
El Embajador subrayó que los tratados constituyen la principal fuente del Derecho Internacional y la base del orden jurídico internacional. Reiteró que su cumplimiento de buena fe, conforme al principio de “pacta sunt servanda”, es esencial para preservar el multilateralismo, la estabilidad y la confianza entre los Estados.
Advirtió que el actual escenario internacional se caracteriza por violaciones sistemáticas del Derecho Internacional, interpretaciones selectivas de las normas, el uso o la amenaza del uso de la fuerza y la imposición de medidas coercitivas unilaterales, prácticas que socavan la paz, la seguridad internacional y el Estado de Derecho.
En ese contexto, Cuba condenó en los términos más firmes la nueva escalada de Estados Unidos contra la Isla, dirigida a asfixiar su economía mediante amenazas arancelarias a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba, con el propósito de reforzar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto desde hace más de seis décadas.
El representante cubano denunció estas acciones como una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, del Derecho Internacional y de las normas del comercio internacional, y las calificó como un acto de genocidio, al buscar someter deliberadamente al pueblo cubano a condiciones de vida extremas.
Finalmente, reafirmó la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, alertó sobre el impacto de la inacción frente a graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, y reiteró que solo mediante el respeto estricto a los tratados internacionales y su cumplimiento de buena fe será posible avanzar hacia un orden internacional más justo, democrático y sostenible.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
