Intervención del Representante Permanente de Cuba, Embajador Pedro L. Pedroso Cuesta, en el Panel de Alto Nivel entre sesiones del Consejo de Derechos Humanos, para celebrar el centenario de Nelson Mandela.
Ginebra, 27 de abril de 2018.
Señor Presidente:
El Líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, señaló en Cuba el 26 de julio de 1991 junto a Nelson Mandela: “Si se quiere tener un ejemplo de un hombre absolutamente íntegro, ese hombre, ese ejemplo es Mandela. Si se quiere tener un ejemplo de un hombre inconmoviblemente firme, valiente, heroico, sereno, inteligente, capaz, ese ejemplo y ese hombre es Mandela.”
Al reiterar esas palabras rendimos emocionado tributo a quien se reconoce como símbolo supremo de dignidad y de consagración inclaudicable a la lucha revolucionaria por la libertad y la justicia; como un profeta de la unidad, la reconciliación y la paz.
Un día como hoy hace 24 años, todos los sudafricanos pudieron finalmente ejercer su derecho al voto y elegir a un nuevo Presidente. Se ponía así punto final al oprobioso régimen del apartheid y se abría el camino hacia una nueva Sudáfrica, no racial y unida en la búsqueda de la igualdad y el bienestar de todos sus hijos, para superar las secuelas del colonialismo, la esclavitud y la segregación racial. Muchos cubanos dieron sus vidas para contribuir a ese nuevo amanecer, algo que Mandela siempre reconoció.
En tiempos tan complejos para la humanidad, guiémonos por el pensamiento del hombre convertido en símbolo de lucha contra el régimen del apartheid, al que no pudieron doblegar en la lucha por el ideal de una sociedad libre, democrática y no racial.
Permítame concluir con otra frase de Fidel Castro, entrañable amigo de Nelson Mandela de quién expresó: “Nelson Mandela no pasará a la historia por los 27 años consecutivos que vivió allí encarcelado sin ceder jamás en sus ideas; pasará porque fue capaz de arrancar de su alma todo el veneno que pudo crear tan injusto castigo; por la generosidad y la sabiduría con que en la hora de la victoria ya incontenible supo dirigir tan brillantemente a su abnegado y heroico pueblo, conociendo que la nueva Sudáfrica no podría jamás construirse sobre cimientos de odio y de venganza”.
Muchas gracias.
