Nicosia, Chipre, 1 de febrero de 2026.− Considerada la cuna donde se cultiva la mejor mandarina de esta isla del Mediterráneo oriental, el Consejo de la Comunidad de Arakapas acogió este domingo a más de mil doscientos coterráneos procedentes de las ciudades de Pafos, Larnaca o Nicosia, como los distritos administrativos más cercanos a Limassol, origen por antonomasia de esta tradicional fiesta agrícola chipriota que ya arribó este domingo a su tercera edición.
Auspiciada por la Ministra de la Agricultura, la señora María Panayiotou, el evento acopió toda clase de iniciativas y esfuerzos por parte de las autoridades del Consejo y los Grupos Organizados de la Asociación de Arakapas, para mostrar lo mejor y más valioso de los habitantes de estas serranías: su pasión por el cultivo, la comercialización y distribución de la “citrus reticulata” o “citrus unshiu” (especies de mandarina) y sus subproductos; que junto a otras de la familia de los cítricos o híbridos como la clementina, la naranja, o el pomelo, inundan de colores y sabores el panorama montañoso de esta isla.
“Las campañas de los pueblos sólo son débiles cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer; pero cuando la mujer se estremece y ayuda, cuando la mujer tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa urge la obra con la miel de su cariño, la obra es invencible”. José Martí
Como anillo al dedo le vendría este pensamiento martiano a Zoe Andreou, devenida protagonista principal de esta historia singular. A ella toda su familia Patouna (nombre de la hacienda o emprendimiento agrícola que les identifica) le sigue y acompaña, no solo por humilde, culta y sabia mujer capaz de enamorar al visitante o extranjero para que entienda el tesoro que les premia y distingue.
Como nadie, Andreou es capaz de convencer al más incrédulo de los mortales que visite Arakapas de que lo que hoy exhibe su familia en este festival de tradiciones, es lo más auténtico y genuino de su terruño y el país. Y lo presenta, como el tesoro encumbrado por esa “bonita colectividad” que en su conjunto se sabe artífice genuino de esa longeva tradición, que ya supera las tres generaciones de productores implicados en el cultivo y procesamiento agrícola de esa variedad citrícola.
Fue Zoe quien tuvo a cargo –y de manera casual-- la guía y explicación de lo que representa este evento para la región, ante la llegada de algunos representantes del cuerpo diplomático acreditado en Chipre, invitados por las autoridades locales para conocer la enriquecedora propuesta.
La visita al Festival por parte del embajador de la República de Cuba, Rubén Pino Martínez, no solo posibilitó agradecer el intercambio oportuno con Yiannakis Georgiou y Antros Gregoriou, alcalde de Arakapas y director general del Ministerio de la Agricultura de Chipre, respectivamente, sino constatar experiencias singulares en el cultivo y procesamiento de estas variedades, como fruto del ingenio colectivo y la tradición popular de este iconográfico poblado.
Una visita oportunamente valorada y agradecida por esas autoridades, como preludio de futuros encuentros e intercambios culturales y de amistad entre ambos pueblos.
Valió la pena llegar hasta esta villa donde apenas habitan unas 200 personas de manera permanente; pero, mucho más, si nos regala la oportunidad de compartir entre la inmensa multitud de visitantes, cn dos compatriotas (de Pinar del Río y el municipio capitalino de Regla) residentes en Chipre desde hace más de treinta años, también protagonistas excepcionales de este singular festival de tradiciones.
No fue casual que concluyéramos esta visita regalando a nuestra anfitriona Zoe Andreou, y a modo de gratitud, un ejemplar de la edición especial publicada el pasado año en Nicosia, a propósito del 65 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. Ese ejemplar que, sin dudas, recapituló un hecho importante en las relaciones bilaterales entre Cuba y Chipre, hoy aportó nuevas razones para seguir cultivando la amistad y la solidaridad entre ambas naciones.
Embajada de Cuba en Chipre


