Declaración del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba a través de X
La medida adoptada por el gobierno de Estados Unidos el 29 de enero, con la falacia de la supuesta amenaza a la seguridad nacional y consistente en amenazar con aranceles punitivos a los países que exporten combustible a Cuba, plantea un desafío de grandes proporciones a todos los Estados.
Equivale a limitar, con pretextos absurdos, la prerrogativa soberana de cada país a la hora de determinar si exporta y a qué destino exporta sus productos nacionales patrimoniales.
¿Quién puede asegurar cuál es el límite de esa facultad que, con la agresión a Cuba, se adjudica ahora EEUU? ¿Puede descartarse que algún día EEUU imponga aranceles a algún país que importe soya, maíz, grafito, automóviles, aviones o cualquier bien, desde cualquier mercado que compita con el estadounidense en la producción y exportación de esos rubros?




