Declaración de los Ministros de Salud de los Países No Alineados en apoyo a la cooperación médica internacional de Cuba.
La cooperación y la solidaridad internacionales son esenciales para hacer frente a los desafíos mundiales, incluidos los esfuerzos por garantizar la realización efectiva del derecho a la salud de todas las naciones.
Como proclaman las Naciones Unidas, promover la cooperación y la solidaridad internacionales es un deber de los Estados.
En este contexto, expresamos nuestro profundo aprecio, gratitud y reconocimiento a los profesionales de la salud cubanos que han brindado, y continúan brindando, sus servicios en múltiples naciones.
Desde 2019, y ahora con mayor intensidad, se ha desatado una campaña deshonesta para desacreditar la cooperación médica internacional de Cuba, ejercer presión sobre los gobiernos receptores y privar a las poblaciones de servicios de salud esenciales.
Nadie con un mínimo sentido de la honestidad puede dudar de que se trata de un ataque al multilateralismo, de una manipulación con fines políticos y de una continuación de la agresión y la hostilidad contra Cuba.
El acceso a la atención sanitaria es un derecho humano, y millones de personas no pueden verse privadas de este derecho inalienable por razones políticas.
Los intentos de deslegitimar la cooperación médica cubana pasan por alto que la escasez de profesionales de la salud es un problema apremiante a nivel mundial, cuya solución exige mayor cooperación y solidaridad internacional, no ataques infundados.
Cuba ha dedicado esfuerzos y recursos considerables a la atención de la salud y hoy tiene una de las tasas más altas de médicos per cápita en el mundo, lo que le permite hacer una contribución significativa a la salud mundial.
La cooperación médica internacional cubana ha permitido brindar atención médica de alta calidad a millones de personas en todo el mundo.
En los últimos 60 años, más de 605.000 colaboradores cubanos de la salud han completado misiones en 165 naciones.
Sus hazañas son notables en la lucha contra el ébola en África, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la pandemia de COVID-19. Numerosas brigadas del Contingente Internacional Cubano de Médicos Especialistas en Desastres y Grandes Epidemias 'Henry Reeve' han realizado labores humanitarias en muchas naciones.
Los profesionales y técnicos cubanos que participan en estos programas lo hacen exclusivamente a petición expresa de los países interesados, ofreciendo su experiencia y servicios de manera libre y voluntaria.
Muchos de ellos trabajan en zonas rurales remotas para salvar vidas, incluso a riesgo de perder la suya. Brindan atención a todos los pacientes sin distinción, absteniéndose de involucrarse en asuntos políticos internos y respetando estrictamente las leyes y costumbres de los países donde trabajan.
Además, Cuba ha brindado capacitación médica gratuita a 43.000 profesionales de la salud de 120 naciones. En numerosos países se han establecido facultades de medicina con profesores cubanos.
Es imperativo defender y reconocer las valiosas contribuciones de miles de profesionales de la salud cubanos que, a través de un inmenso sacrificio personal, continúan ofreciendo su cooperación.
Ni las campañas de desprestigio ni los efectos devastadores del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero han logrado impedir que Cuba siga salvando vidas y compartiendo sus limitados recursos con otras naciones necesitadas.
La cooperación médica cubana seguirá siendo un símbolo de esperanza, dedicación, humanidad y solidaridad.


