
Su Excelencia la Sra. Amina Mohammed, Vicesecretaria General de las Naciones Unidas;
Distinguidos representantes;
Agradezco a la hermana República Popular China por convocar esta reunión del Grupo de Amigos de la Gobernanza Global.
Agradecemos las declaraciones de Su Excelencia el Sr. Wang Yi, Ministro de Asuntos Exteriores de la República Popular China.
Este foro es prueba fehaciente de que, a pesar de los enormes desafíos que afrontan las Naciones Unidas ante los intentos de imponer al mundo una doctrina basada en la fuerza para la conducción de las relaciones entre los Estados, la inmensa mayoría de los miembros de esta Organización sigue comprometida con el multilateralismo, el diálogo y la cooperación como la única vía viable para abordar los retos de nuestro tiempo. Esto contrasta radicalmente con la política extremadamente agresiva del gobierno de Estados Unidos, que denigra a la ONU, socava el multilateralismo, pisotea deliberadamente las normas y los principios del derecho internacional y amenaza la existencia misma de toda la humanidad.
Prueba de esta política es la amenaza abierta y creciente de agresión directa contra Cuba, que prevalece en las declaraciones de altos funcionarios de ese gobierno, en violación de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y los principios de la Proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
La amenaza del uso de la fuerza contra Cuba por parte de la mayor potencia militar del mundo se suma al asfixiante endurecimiento de su bloqueo económico, comercial y financiero contra nuestro país, exacerbado por un embargo petrolero equivalente a un bloqueo naval, y la imposición de otras medidas económicas coercitivas contra terceros países, bancos, empresas y cualquiera que mantenga una relación con Cuba.
El impacto devastador de estas medidas equivale a la imposición de un castigo colectivo contra toda la población cubana, con el objetivo de derrocar al gobierno e imponer cambios en el modelo político, económico y social elegido por el pueblo cubano.
Durante estos difíciles meses en los que nuestro pueblo ha afrontado los efectos devastadores de esta política, la solidaridad y el apoyo de muchos de los países aquí representados han contribuido significativamente a superar la escasez y las dificultades.
Dada la magnitud de los desafíos a los que nos enfrentamos hoy —que también amenazan y reprimen a empresas y ciudadanos de diversos países por ejercer su derecho a relacionarse con Cuba—, les instamos a alzar la voz con determinación para proteger los derechos de sus propios ciudadanos y empresas, ayudar a detener el crimen de lesa humanidad que se comete contra el pueblo cubano y prevenir la agresión militar contra Cuba.
El peligro que se cierne hoy sobre mi país podría afectar mañana a cualquiera de las naciones representadas en esta sala.
Construir la comunidad con un futuro compartido que apoyamos requiere la acción unida de nuestros países para rechazar firmemente el unilateralismo, la coerción y la guerra.
Cuba, firme defensora de la paz y la justicia, no vacilará en su compromiso de reformar y mejorar la gobernanza mundial, de construir un orden internacional verdaderamente justo, democrático y equitativo, donde prevalezcan la solidaridad, la cooperación internacional, el diálogo respetuoso, la solución pacífica de controversias, el respeto a la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en sus asuntos internos y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza; un orden internacional libre de bloqueos, medidas coercitivas unilaterales, hegemonía e intentos de dominación; un orden internacional que garantice la paz y la seguridad internacionales para todos, con pleno respeto a la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional.
Muchas gracias