Ginebra, Suiza, 29 de junio de 2026. Al intervenir hoy ante la Comisión de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD, el embajador de Cuba Rodolfo Benítez Verson, denunció que el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, recrudecido con un brutal bloqueo de combustible, además de dañar gravemente al pueblo cubano, es una flagrante violación de las normas que rigen el sistema multilateral de comercio.
Alertó que Cuba enfrenta una situación extraordinariamente compleja y desafiante, como resultado de las medidas unilaterales cada vez más agresivas y despiadadas de Estados Unidos.
Denunció que esas medidas le impiden a Cuba acceso a fuentes de financiamiento; de capital de inversión; remesas; y tecnología para la industria, la producción de alimentos, la infraestructura, el desarrollo científico y los servicios, incluyendo los más sensibles, como la salud. Explicó que se priva a nuestro país, en cualquier rincón del mundo, del uso de los sistemas bancarios para realizar cobros y pagos, lo que encarece cada medicamento, cada alimento, cada pieza y cada tecnología que el país necesita.
Enfatizó que Cuba tiene pleno derecho a comerciar combustible con cualquier país, sin trabas contrarias a la libertad de comercio internacional. De igual modo, cualquier país tiene derecho a exportar combustible a Cuba y a desarrollar relaciones comerciales libremente, sin interferencias.
Informó que al brutal cerco energético se suma, desde el pasado 1 de mayo, la aplicación de sanciones secundarias adicionales de marcado carácter extraterritorial contra entidades de terceros países que operan o hayan operado con Cuba.
Subrayó que, como país soberano, Cuba tiene la disposición y capacidad de desarrollar relaciones económicas y comerciales con cualquier nación y que así debería desarrollarse el comercio internacional, sin que el gobierno de una nación poderosa tenga la prerrogativa de dictar cómo y con que naciones puede desarrollar otro Estado su comercio exterior.
“Mediante la intimidación y el chantaje, el gobierno de los Estados Unidos pretende obligar a todas las naciones a participar, en contra de su voluntad, en sus políticas criminales contra Cuba, universalmente condenadas en la ONU”, expresó Benítez Verson.
El representante de Cuba solicitó el apoyo de la UNCTAD para enfrentar esta inaceptable situación. “Es urgente que actuemos de conjunto, por encima de diferencias políticas, para impedir los desmanes que dañan los derechos de todos los Estados. La permisividad y la debilidad sólo alientan a los agresores”, concluyó el embajador cubano.
