Harare, 3 de enero de 2026 - El Fondo Anti-Sanciones de Zimbabwe (ZAST) rechazó hoy la agresión de Estados Unidos a Venezuela e instó a la movilización mundial a condenar la flagrante violación del Derecho Internacional.
El ZAST observa con profunda preocupación el ataque criminal violatorio de la Carta de las Naciones Unidas y los principios fundamentales de soberanía, integridad territorial y no injerencia en los asuntos internos de los Estados.
El Fondo Anti-Sanciones de Zimbabwe respalda de manera categórica el llamado del Presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, para que la Comunidad Internacional reaccione de forma inmediata y decisiva.
Según el pronunciamiento, el continuo recurso a la fuerza militar unilateral y a medidas coercitivas por parte de Estados Unidos representa una peligrosa escalada de la conducta imperialista que amenaza la paz mundial y la estabilidad regional en América Latina.
El ataque a Venezuela – asegura- debe entenderse dentro de un patrón más amplio de sanciones ilegales, operaciones de cambio de régimen y guerra económica impuestas a naciones soberanas que optan por vías de desarrollo independientes al margen de la hegemonía occidental.
Estas acciones no solo son moralmente indefendibles, sino que también constituyen crímenes de lesa humanidad bajo el falso pretexto de la "democracia" y los "derechos humanos".
El ZAST insta a la ONU, al Movimiento de Países No Alineados, a la Unión Africana, a los BRICS, a gobiernos progresistas y a todos los pueblos amantes de la paz a condenar la agresión de Estados Unidos contra Venezuela y exige el cese inmediato de todas las acciones militares y medidas hostiles.
Asimismo, reafirma el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación, la paz y el control soberano de sus recursos naturales.
Zimbabwe, víctima de sanciones occidentales ilegales, se solidariza inquebrantablemente con el pueblo y el gobierno del país sudamericano.
La historia demuestra que la agresión imperialista finalmente fracasa, mientras que la resistencia colectiva de los pueblos oprimidos perdura, concluye la declaración del Fondo Anti-Sanciones de Zimbabwe.
