El amor, que es también un país

La Habana, 14 de febrero de 2022. Celebremos el amor que nos profesamos como pueblo, ese que nos dio vacunas, que nos permitió ser incondicionales los unos con los otros cuando la pandemia amenazó con robarnos el sosiego. El mismo que llevó a muchos a arriesgar su vida en hospitales, centros de aislamiento, regiones insospechadas del planeta; aquel que siempre llama a la unidad y que nos impide odiar, ni siquiera a quienes constantemente nos atacan.

Celebremos el amor que construye familias sin importar sus estructuras o quienes las integran, el que nos hace guiar y educar a nuestros hijos, respetar a nuestros padres, cuidar a nuestros abuelos y, por qué no, sernos fieles, respetarnos a nosotros mismos.

Que este 14 de febrero nos recuerde que somos afortunados, como seres humanos y como nación.

 

Lo que siento por ti

(Idea Vilariño)

Lo que siento por ti es tan difícil.

No es de rosas abriéndose en el aire,

es de rosas abriéndose en el agua.

Lo que siento por ti. Esto que rueda

o se quiebra con tantos gestos tuyos

o que con tus palabras despedazas

y que luego incorporas en un gesto

y me invade en las horas amarillas

y me deja una dulce sed doblada.

Lo que siento por ti, tan doloroso

como pobre luz de las estrellas

que llega dolorida y fatigada.

Lo que siento por ti, y que sin embargo

anda tanto que a veces no te llega.

 

Muchachas que algún día

(Ernesto Cardenal)

Muchachas que algún día leáis emocionadas

estos versos

y soñéis con un poeta:

sabed que yo los hice para una como vosotras

y que fue en vano.

 

Soneto (Nicolás Guillén)

Cerca de ti, ¿por qué tan lejos verte?

¿Por qué noche decir, si es mediodía?

Si arde mi piel, ¿por qué la tuya es fría?

si digo vida yo, ¿por qué tú muerte?

Ay, ¿por qué este tenerte sin tenerte?

Este llanto ¿por qué, no la alegría?

¿Por qué de mi camino te desvía

quien me vence tal vez sin ser más fuerte?

Silencio. Nadie a mi dolor responde.

Tus labios callan y tu voz se esconde.

¿A quién decir lo que mi pecho siente?

A ti, François Villón, poeta triste,

lejana sombra que también supiste

lo que es morir de sed junto a la fuente.

 

Si me quieres, Quiéreme entera

(Dulce María Loynaz)

Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

si me quieres, quiéreme negra

y blanca. Y gris, verde, y rubia,

y morena...

quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!

Si me quieres, no me recortes:

¡quiéreme toda… o no me quieras!

 

MENOS TU VIENTRE

(Miguel Hernández)

Menos tu vientre

todo es confuso.

Menos tu vientre

todo es futuro

fugaz, pasado

baldío, turbio.

Menos tu vientre

todo es oculto

menos tu vientre

todo inseguro,

todo postrero,

polvo sin mundo.

Menos tu vientre

todo es oscuro

menos tu vientre

claro y profundo.

 

Materia de poesía

(Luis Rogelio Nogueras)

Qué importan los versos que

escribiré después

ahora

cierra los ojos y bésame

carne de madrigal

deja que palpe el relámpago de tus piernas

para cuando tenga que evocarlas en el papel

cruza entera por mi garganta

entrégame tus gritos voraces

tus sueños carniceros

Qué importan los versos donde

fluirás intacta

cuando partas

ahora dame la húmeda certeza de que estamos vivos

ahora

posa intensamente desnuda

para el madrigal donde sin falta

florecerás mañana.

 

Discurso de Eva

(Carilda Oliver Labra)

(…) Te extraño,

¿sabes?

como a mí misma

o a los milagros que no pasan.

Te extraño,

¿sabes?

Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,

de qué cosa imprudente.

¿Cuándo vas a venir?

Tengo una prisa por jugar a nada,

por decirte: «mi vida»

y que los truenos nos humillen

y las naranjas palidezcan en tu mano.

Tengo unas ganas locas de mirarte al fondo

y hallar velos

y humo,

que, al fin, parece en llama (...).

 

Reencarnación

(Georgina Herrera)

Como será si vuelves

y yo también,

sin que sepamos

que fuimos ya; sin un indicio.

Ser otra vez, sin más destino

que encontrarnos así,

como si nunca.

Quiero llegar a ti y que tú vengas

en despacioso viaje, como

tú sólo sabes.

No tener más destino

que el de siempre.

Asombrarnos los dos.

No importa que paguemos

deudas que no sabemos cuáles fueron,

pero que vuelvas

y venga y, para estar juntos,

queriéndonos, mientras

se hace palabras sobre mi piel

aquel asombro tuyo al descubrirme;

yo, asombrada también.

Que me concedas lo que ya me diste,

que nuevamente

me prometas lo que sí cumpliste.

 

Ausencia de amor

(Juan Gelman)

Cómo será pregunto.

Cómo será tocarte a mi costado.

Ando de loco por el aire

que ando que no ando.

Cómo será acostarme

en tu país de pechos tan lejano.

Ando de pobrecristo a tu

recuerdo

clavado, reclavado.

Será ya como sea.

Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.

Me comerás entonces

dulcemente

pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.

Tu pie. Tu mano.

Categoría
Comunidad cubana
Eventos
RSS Minrex