Ginebra, 10 de septiembre de 2026. El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, intervino hoy como orador principal, por señal de video desde La Habana, en un evento especial celebrado en la sede de las Naciones Unidas de esta ciudad, bajo el tema: “La asfixia como política: el costo humano del bloqueo contra Cuba”.
El evento, que se desarrolló a sala llena, contó con la participación de representantes de numerosos países, organizaciones internacionales, así como varios panelistas de amplio prestigio y reconocimiento internacional.
El Canciller cubano advirtió que las acciones del gobierno de Estados Unidos en los últimos meses han llevado a niveles extremos el criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra el pueblo cubano, ocasionando enormes daños.
Apuntó que Estados Unidos pretende justificar esta política de máxima presión con la absurda justificación de que Cuba es una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
“¿Cómo un país pequeño y bloqueado hace casi 70 años puede representar una amenaza para la mayor potencia militar nuclear, que es Estados Unidos?”, acotó el ministro.
Explicó que la Relatora Especial del Consejo pudo constatar en Cuba el impacto brutal y creciente del bloqueo de Estados Unidos, a través de un amplio programa de encuentros bilaterales, visitas al terreno e intercambios, incluyendo con la sociedad civil.
Informó también el alto funcionario cubano, que, desde la fecha de la visita de la Relatora, en noviembre pasado el bloqueo se ha reforzado a niveles sin precedentes, especialmente mediante la imposición de un cerco energético que equivale a un bloqueo naval, que es un acto de guerra, y la adición de sanciones secundarias.
Ofreció datos que ilustran esta realidad. El cerco energético y la escasez de recursos derivada del endurecimiento del bloqueo, han impactado gravemente en la capacidad de los hospitales. La lista de espera quirúrgica supera la cifra de 96 000 pacientes, de los cuales 12 000 son niños. La tasa de mortalidad infantil subió a 9,9 por cada mil nacidos vivos, frente a los 4 por mil que se registraban en años anteriores. Esto significa la muerte evitable en otras condiciones, de haber dispuesto de equipos, dispositivos y tratamientos idóneos. 1.780 recién nacidos fallecieron por esa causa. El número de personas que mueren por cáncer ha aumentado. En el caso de los niños y jóvenes, la expectativa de supervivencia cayó de un 85% a un 65%.
Recordó que varios procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos, y el Alto Comisionado, han expresado preocupación porque estas acciones del gobierno estadounidense ponen en riesgo servicios esenciales en Cuba, como el abasto de agua,
Enfatizó que, a pesar de las dificultades, el gobierno cubano no descansa en su esfuerzo para mitigar los daños y asegurar la mejor atención posible a los pacientes, en particular niñas y niños. Se atiende a personas y comunidades vulnerables. Igual protección reciben los niños con condiciones de salud que requieren electricidad sin interrupción.
Se acelera la transición energética hacia paneles fotovoltaicos en hospitales y policlínicos, hogares maternos y de ancianos, con la instalación de esos sistemas de energía renovable. Se trabaja intensamente para ampliar la producción de medicamentos, reactivos y sistemas de diagnóstico. Se implementan nuevas transformaciones económicas y sociales para ampliar el acceso de la población a medicamentos y otras políticas sociales.
No se descansa en la búsqueda de alternativas para garantizar la vacunación de todos nuestros niñas y niños y se han reorganizado los servicios hospitalarios, priorizando las urgencias y la atención primaria de salud.
Subrayó que ni el bloqueo, ni el cerco energético ni la presión de los Estados Unidos, lograrán su propósito de doblegar ni rendir a Cuba.
Anunció que los días 27 y 28 de octubre, Cuba presentará a la Asamblea General de las Naciones Unidas la resolución que pide el fin del bloqueo contra Cuba y expresó la confianza de que, una vez más, la comunidad internacional dará su tradicional apoyo.
Defenderemos nuestra soberanía y autodeterminación, al precio que sea necesario ¡El bloqueo castiga, queremos vivir en paz! ¡Cuba no es una amenaza, el bloqueo, sí!, concluyó su intervención el Ministro cubano.
