El bloqueo estadounidense se fortaleció durante el enfrentamiento a la pandemia de covid-19 en Cuba

Comunicado de Prensa 

Nueva York, 15 de febrero de 2022. Si bien el gobierno de Joe Biden ordenó realizar una revisión del impacto de las medidas coercitivas unilaterales que limitan la capacidad de los Estados para enfrentar la pandemia, Cuba fue excluida de ese ejercicio. A diferencia de otros países, no se anunció ninguna modificación a las medidas vigentes en relación a la isla, desconociendo de esa manera los daños causados por el bloqueo, particularmente reforzado bajo los efectos de la Covid-19.

El bloqueo estadounidense  junto a la crisis multidimensional ocasionada por la COVID, llevó al estado cubano a enfrentar obstáculos descomunales para obtener los recursos básicos imprescindibles que garantizasen el funcionamiento del sistema nacional de salud.

Solo en reactivos, equipos médicos, medios de protección, material gastable y medicamentos, el país invirtió en 2020 unos 102 millones de dólares no previstos en el plan de la economía. En el primer semestre de 2021, esta inversión ascendió a 82 millones de dólares, en medio de obstáculos para el acceso a proveedores, trabas a las operaciones bancarias, elevados precios y otros inconvenientes derivados del bloqueo de los Estados Unidos.

Se calcula que, en total, desde el inicio de la pandemia hasta mediados de 2021, Cuba ha invertido unos 184 millones de dólares por encima de lo previsto en el plan del año, para combatir la COVID-19. Esta cifra no abarca solamente gastos en medicamentos, sino también en alimentación, aseo, limpieza, electricidad, agua y otros recursos necesarios para sustentar la atención a los pacientes, tanto en los centros de aislamiento como en las instituciones hospitalarias del país.

Además de enfrentar las múltiples restricciones del bloqueo, la isla afrontó el efecto intimidatorio de la persecución contra las transacciones financieras cubanas en el exterior. Esta situación ha generado importantes gastos adicionales, múltiples carencias y desabastecimiento en el sistema nacional de salud.

Como consecuencia, por ejemplo, en marzo de 2021, se interrumpieron las negociaciones para el envío de un contenedor de jeringuillas desechables a Cuba, puesto que el banco británico HSBC informó al proveedor que no podía realizar operaciones de pago destinadas a la Isla.

En junio de 2021, la empresa multinacional MERCK, con sede en Alemania, canceló varios contratos con entidades cubanas. Esta situación afectó la entrada al país de materias primas imprescindibles para la producción de fármacos incluidos en el Cuadro Básico de Medicamentos, así como el trabajo de los laboratorios del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED), directamente implicados en la evaluación de los candidatos vacunales contra la COVID-19. 

Para el Instituto Finlay de Vacunas (IFV), productor de las vacunas cubanas contra la COVID-19 Soberana 02 y Soberana Plus, la imposibilidad de acceder a recursos con más de un 10 por ciento de componentes estadounidenses ha generado dificultades en 32 operaciones, 15 de ellas correspondientes a la compra de insumos, 7 a reactivos, 2 a repuestos, 2 a materiales de filtración y 6 a equipos de fabricantes de origen estadounidense. Estos insumos tuvieron que adquirirse en su mayoría a través de terceros, lo cual generó significativos incrementos en los precios unitarios y los fletes.

Misión Permanente de Cuba ante

Categoría
Bloqueo
Comunidad cubana
Cooperación
Eventos
Multilaterales
Relaciones Bilaterales
Situaciones Excepcionales
Solidaridad
RSS Minrex