Nueva York, 12 de septiembre de 2020. Con la adopción, ayer, de la resolución ómnibus titulada "Respuesta integral y coordinada a la pandemia por la enfermedad de coronavirus (COVID19)", la Asamblea General de las Naciones Unidas envía un fuerte mensaje a la comunidad internacional sobre la necesidad de la unidad para el enfrentamiento a la pandemia. Por su carácter integral, esta resolución aborda la cuestión del impacto de la pandemia y los esfuerzos para la recuperación desde una perspectiva integral y desde varios de los ámbitos en los que trabaja el Sistema de las Naciones Unidas.
La resolución fue adoptada por la amplia mayoría de los estados miembros: 168 votos a favor; y con tan solo sólo 2 en contra y 2 abstenciones. Vale anotar que no fue adoptada por consenso, debido a que la delegación de los Estados Unidos, pidió que la misma fuese votada, y de hecho, votó de manera aislada contra el texto final de la misma.
Como hecho relevante de la sesión, Cuba presentó -- en nombre de un conjunto de 20 delegaciones: Angola, Antigua y Barbuda, Belarús, Belice, Burundi, Camboya, la República Popular de China, Cuba, la Mancomunidad de Dominica, Granada, la República Islámica de Irán, la República de la Unión de Myanmar, Nicaragua, la Federación Rusa, San Vicente y las Granadinas, la República Árabe Siria, Sudán, Surinam, la República Bolivariana de Venezuela y Zimbabue.--, una enmienda que fortaleció aún más el mensaje que traslada esta resolución, al incorporar al texto el llamado al levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales contrarias a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
La enmienda reconoce que los países en desarrollo sobre los que se imponen estas ilegítimas medidas, deben sobreponerse a obstáculos adicionales para enfrentar y recuperarse del impacto de la pandemia de la COVID-19.
Dicho proyecto de enmienda encabezada por Cuba, fue adoptado por una amplia mayoría de estados miembros: de 84 votos a favor y sólo 13 en contra. Numerosas delegaciones, de todas las regiones, expresaron mediante explicación de voto su apoyo a la inserción de la enmienda al texto, destacando la urgente necesidad de la eliminación de las medidas coercitivas unilaterales, denunciando su carácter unilateral ilegal en violación del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Se resaltó además como estas medidas obstaculizan e impiden los esfuerzos nacionales y de la comunidad internacional para enfrentar la Pandemia de la COVID-19 y avanzar hacia la recuperación.
El reconocimiento del negativo impacto de las medidas coercitivas unilaterales en los esfuerzos nacionales para abordar la pandemia de la COVID-19 ha sido expresado consistentemente por la mayoría de la comunidad internacional, el Secretario General de las Naciones Unidas, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, así como por numerosos expertos y relatores especiales de las Naciones Unidas.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.

