Ulán Bator, 25 de febrero de 2026. El Embajador de la República de Cuba en Mongolia, Emilio Pevida Pupo, ofreció hoy una conferencia de prensa donde condenó enérgicamente las más recientes acciones y medidas adoptadas contra la Mayor de las Antillas por la actual administración estadounidense y expuso los puntos de vista, apreciaciones y consideraciones de La Habana ante la creciente escalada de agresiones por parte EE.UU. en la región latinoamericana y caribeña, así como el recrudecimiento del bloqueo económico contra la isla.
El diplomático cubano calificó como un "acto criminal de terrorismo de Estado" la acción militar perpetrada por Estados Unidos contra Venezuela el pasado 3 de enero. Pevida Pupo subrayó que este hecho constituye una violación flagrante del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
"Estamos ante un hecho inédito de secuestro de un presidente en su propio territorio por una fuerza militar extranjera hostil, lo que viola no solo el derecho internacional, sino la propia legislación estadounidense y venezolana", afirmó el Embajador.
Asimismo, alertó que esta acción representa una amenaza real para todos los países del mundo, particularmente para los de América Latina y el Caribe, evidenciando la intención de Washington de legitimar el derrocamiento de gobiernos por la fuerza y el apoderamiento de recursos naturales.
El representante cubano hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que exprese su condena y rechazo a estas políticas, que buscan avasallar y amedrentar a los gobiernos de la región.
En este contexto, denunció el resurgimiento de la Doctrina Monroe y desenmascaró los pretextos utilizados por el presidente Donald Trump y sus secretarios de Estado y de Guerra, señalando que la verdadera ambición de EE. UU. es el control del petróleo y los recursos naturales de naciones soberanas y derrocar al gobierno de Cuba para revertir el proceso revolucionario y emancipador iniciado en la isla con el triunfo del 01 de enero de 1959.
El Embajador Pevida Pupo dedicó una parte central de sus declaraciones a detallar la tensa situación económica que enfrenta Cuba debido al recrudecimiento de las medidas unilaterales impuestas por EE. UU. Recordó que la isla ha soportado por 67 años "el más prolongado y cruel sistema de medidas coercitivas unilaterales jamás aplicado contra país alguno".
Denunció que la administración Trump ha intensificado su escalada agresiva mediante la imposición de un "bloqueo energético", cortando todo suministro de petróleo a la isla. Esta medida, que se suma a las 243 medidas coercitivas unilaterales adoptadas durante su primer mandato y a la inclusión de Cuba en la espuria lista elaborada por el Departamento de Estado de los EE.UU. de países supuestamente patrocinadores del terrorismo, busca asfixiar completamente la economía cubana y quebrar por hambre y dificultades la férrea voluntad de los cubanos de defender su soberanía e integridad territorial.
"No es Cuba quien amenaza a Estados Unidos ni a ningún otro país. No es Cuba la que tiene más de 800 bases militares en el mundo, ni la que secuestra presidentes, ni la que viola la Zona de Paz de América Latina y el Caribe. Es Estados Unidos el que aplica aranceles punitivos como armas de agresión y usa sus leyes de manera extraterritorial", enfatizó el diplomático.
Reiteró la disposición de Cuba al diálogo con cualquier país, incluido Estados Unidos, basado en la igualdad soberana, el respeto mutuo, la no injerencia y el Derecho Internacional. Sin embargo, fue enfático al declarar que la isla no cederá ante las amenazas, ni renunciará a su libre determinación.
A la conferencia de prensa asistieron 25 periodistas de 22 órganos de prensa plana, alternativa y televisiva, quienes reflejaron ampliamente las declaraciones del máximo representante diplomático de la isla en Mongolia.
(EmbaCuba Mongolia)

