Señor Presidente:
Los 67 ensayos nucleares realizados por el gobierno de los Estados Unidos en las Islas Marshall ocasionaron un daño humano y medioambiental devastador, que persiste hasta la actualidad.
Ese legado nuclear ha tenido consecuencias graves y duraderas en los derechos humanos de los marshaleses, a los que aún el gobierno de los Estados Unidos le continúa denegando el acceso a la justicia, incluyendo mediante reparaciones plenas y efectivas. Cuba apoya los legítimos reclamos de justicia de las Islas Marshall.
La justicia comienza con la verdad. El gobierno de los Estados Unidos debe desclasificar toda la información sobre el legado nuclear en las Islas Marshall.
Apoyamos la recomendación del informe sobre la necesidad de que los Estados firmen el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares. Ese instrumento es en sí mismo una garantía de no repetición. Reconoce los sufrimientos y daños inaceptables causados a las personas afectadas por los ensayos nucleares y establece la obligación de proporcionar asistencia a las víctimas, proveer los medios para su inclusión social y económica y restaurar el medio ambiente de las zonas contaminadas.
El Consejo de Derechos Humanos debe prestar la asistencia técnica necesaria a las Islas Marshall, para hacer frente a las repercusiones del legado nuclear en los derechos humanos.
Muchas gracias
