Señor Presidente:
El acceso a una alimentación segura, suficiente y nutritiva, como plantea el Grupo de Trabajo, es un derecho fundamental indisolublemente vinculado a todos los aspectos de la vida humana.
Las medidas coercitivas unilaterales obstaculizan la realización del derecho a la alimentación en los países afectados, como es el caso de Cuba, y deben ser eliminadas.
Los Estados tienen un papel fundamental en la elaboración y aplicación de leyes, normas y reglamentos que garanticen que las empresas transnacionales cumplan con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, y contribuyan a la creación de sistemas alimentarios sostenibles y a la erradicación progresiva de fenómenos como el despojo de tierras, el fraude alimentario, la explotación laboral y la degradación ambiental.
Cuba reitera su apoyo a la adopción, en el plazo más breve posible, de un instrumento jurídico vinculante para regular la actividad de las empresas transnacionales y otras empresas con carácter transnacional. El alcance del instrumento debe estar en conformidad con lo establecido en la resolución 26/9 del Consejo de Derechos Humanos.
Muchas gracias.
