Señor Presidente:
Cuba agradece la presentación y el informe del Relator Especial sobre cuestiones de las minorías.
Coincidimos en que conocer las causas profundas de los problemas que enfrentan las minorías, permitirá diseñar instrumentos y mecanismos más precisos y eficaces para responder ante la discriminación y exclusión que continúan sufriendo en diversas regiones del mundo.
Los Estados tienen un papel fundamental en estos esfuerzos. Deben garantizar entornos propicios para que estos grupos poblacionales puedan disfrutar de su identidad, cultura, religión, e idioma, sin discriminación y en pie de igualdad ante la ley.
Cuando se ataca a las minorías se agrede también la tolerancia, la inclusión y la diversidad. Se arremete contra la esencia misma de los derechos humanos y se sientan las bases de la violencia.
Observamos con gran preocupación los retrocesos registrados en países desarrollados respecto a los derechos de las minorías, que se ven cada vez más desprotegidas, víctimas de múltiples formas de racismo y segregación.
Estas situaciones son inaceptables y deben ser abordadas por este Consejo con la urgencia y determinación que ameritan.
La experiencia histórica de nuestro país demuestra que solo a través de políticas públicas basadas en la justicia social, la igualdad y la participación inclusiva, se pueden eliminar las raíces de la discriminación y garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos para todos.
Muchas gracias
