Señor presidente:
La violencia doméstica contra las mujeres y las niñas continúa siendo una de las formas más comunes y extendidas de violencia de género.
Nuestro país no está exento de estos retos, pero se realiza un enorme trabajo por erradicar todas las manifestaciones de violencia de género. En Cuba no hay ni habrá impunidad ante este tipo de hechos.
Contamos con una legislación sólida para enfrentar este fenómeno, atender a las víctimas y facilitar su rehabilitación y reincorporación efectiva a la sociedad.
La Constitución de la República reconoce la responsabilidad del Estado en la protección ante la violencia de género en todas sus manifestaciones.
Desde 2021, el país implementa una Estrategia Integral de Prevención y Atención a la Violencia de Género y en el Escenario Familiar.
Contamos también con un Protocolo integral de actuación ante situaciones de discriminación, violencia y acoso en el ámbito laboral.
La reforma del sistema de justicia penal incluyó la transversalización de la respuesta a la violencia de género y estableció sanciones más rigurosas para todos los actos de violencia de género.
En 2023 se creó la Dirección de Defensoría, con la misión de protección, garantía y restablecimiento de los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas las víctimas de violencia.
El criminal e ilegal bloqueo impuesto por los Estados Unidos a Cuba, agravado con un brutal cerco energético, constituye un acto de violencia extrema contra las mujeres y niñas cubanas, que sufren diariamente prolongados cortes de electricidad, dificultades con los alimentos, el agua, la atención médica, el transporte, los servicios comunales, la educación, y todos servicios básicos.
Es urgente poner fin a estas medidas inhumanas, que ocasionan devastadores y desproporcionados daños a las mujeres y niñas en nuestro país.
Muchas gracias.
