Señor Presidente:
Cuba apoya el derecho de los pueblos indígenas a participar en la adopción de decisiones sobre los asuntos que les conciernen, incluyendo dentro del sistema de las Naciones Unidas. Es un derecho consagrado en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
También defendemos la necesidad de garantizar los medios que permitan asegurar que esa participación sea efectiva, es decir, que se traduzca en beneficios reales y sostenibles para los pueblos indígenas y en la protección de sus derechos.
La participación en el sistema de Naciones Unidas no es solo justa, útil y necesaria para los pueblos indígenas. Lo es también para los Estados, pues la diversidad y sabiduría de esos pueblos, que son patrimonio común de la humanidad, contribuyen también a la paz, el desarrollo, la comprensión y las relaciones de amistad entre las naciones y los pueblos del mundo.
Veinte años después de la aprobación de la Declaración, la participación de los pueblos indígenas en la ONU se ha consolidado. Hoy cuentan con voz propia y capacidad real de decisión en mecanismos como el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas.
Cuba también ha reconocido y saludado los avances logrados en la participación de los representantes de los pueblos indígenas en los diálogos del Consejo de Derechos Humanos con el Relator Especial y el Mecanismo de Expertos sobre los derechos de los pueblos indígenas.
Esta participación reviste un carácter único y excepcional, que apoyamos debido a los retos específicos que enfrentan estos pueblos. Al mismo tiempo, hemos enfatizado que esa decisión, adoptada como reconocimiento a la singularidad de los pueblos indígenas, no constituye precedente para otros grupos poblacionales.
Cuba considera que la participación efectiva de estos pueblos en la ONU no debe limitarse a la mera oferta de espacios de participación. Resulta igualmente necesario fomentar medidas concretas que permitan a los pueblos originarios aprovechar estos foros para la difusión de sus ricas tradiciones, culturas y saberes ancestrales.
El fortalecimiento del multilingüismo en estos espacios, incluyendo la promoción de las lenguas originarias de los pueblos indígenas, debe mantenerse como prioridad, con vistas a garantizar la participación de estos pueblos en condiciones de igualdad, en correspondencia con los postulados de la Década Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032).
Concluyo enfatizando que Cuba continuará apoyando el importante papel que le corresponde a la ONU en la protección de los derechos de los pueblos indígenas y en la promoción de su desarrollo, de acuerdo con sus aspiraciones y necesidades.
Igualmente, continuaremos abogando en los órganos y organismos especializados del sistema de la ONU a favor de acciones concretas que contribuyan a la plena aplicación de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, incluyendo mediante la movilización de cooperación financiera y asistencia técnica.
Muchas gracias
