Señor Presidente:
Cuba mantiene una política de tolerancia cero respecto a cualquier modalidad de trata de personas, con un enfoque de prevención y enfrentamiento a este flagelo y sus delitos conexos. Existe una baja incidencia de casos de trata de personas en nuestro país.
Contamos con un Plan de Acción Nacional para la Prevención y Enfrentamiento de la Trata de Personas y la Protección a las Víctimas. Es efectivo porque se basa en la actuación coordinada entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil cubana.
Coincidimos con la Relatora en que la trata de niños es un delito grave y una violación de los derechos humanos. Como bien plantea, en las medidas que conciernan a los niños, su interés superior debe ser una consideración primordial.
En Cuba, el interés superior del niño tiene rango constitucional. Las niñas, niños y adolescentes son protegidos contra todo tipo de violencia. El gobierno y la sociedad civil cubana, mantienen la atención a las víctimas, así como a aquellas personas que se encuentran en situaciones vulnerabilidad, en particular niñas, niños, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad.
Como parte de su política de asfixia contra el pueblo cubano, Estados Unidos ataca la cooperación médica internacional cubana y fabrica contra ella calumnias sobre trata de personas. Buscan empañar la labor ejemplar de nuestro país contra ese flagelo y dañar un servicio solidario que ha beneficiado a millones de personas humildes en varios continentes.
Nada doblegará nuestro compromiso con la cooperación internacional y con la prevención y enfrentamiento a la trata de personas.
Muchas gracias.
