Agradecemos a Kenya y al Grupo Africano la presentación del proyecto de resolución L.27.
Cuba apoya este proyecto y el mandato del Relator. Como se reconoce en el texto, fue incumplida la meta 12.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible —consistente en lograr, para 2020, la gestión ecológicamente racional de los productos con sustancias peligrosas y los desechos.
Esta lamentable realidad no sorprende. La mayor parte de las sustancias con productos peligrosos se fabrican y utilizan en países industrializados, pero los desechos terminan principalmente en naciones en desarrollo. Las transferencias Norte-Sur de desechos peligrosos son una forma de colonialismo de desechos.
Grandes empresas transnacionales en países desarrollados privatizan los beneficios de sus crecientes producciones de plásticos, químicos y productos electrónicos, pero socializan los daños. Dispersan los riesgos en las tierras, las aguas y los seres humanos de todo el planeta, pero principalmente en los países del Sur.
Respaldamos que el mandato continue brindando información detallada sobre las violaciones de derechos humanos perpetradas por empresas.
Nuestro planeta se está quedando sin recursos, pero la población sigue creciendo. En 2050 habrá 9800 millones de personas; se necesitarían los recursos naturales equivalentes a tres planetas para mantener los estilos de vida actuales.
Cambiar los insostenibles patrones de producción y consumo actuales, que están agotando los recursos naturales y dañando los ecosistemas, no es una opción, es una urgencia.
Cuba apoya proyecto de resolución L.27 y llama a todos los Estados a su adopción por consenso.
Muchas gracias
