Señor Vicepresidente:
En las últimas semanas numerosos países, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos y decenas de titulares de mandato de este Consejo, han estado denunciando las gravísimas violaciones de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, incluyendo el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, cometidas por el gobierno de los Estados Unidos con su brutal e ilegal agresión militar a Venezuela.
Sin embargo, la respuesta del Consejo ha sido de absoluto silencio. Ninguna sesión especial ha sido convocada para considerar tan graves acontecimientos. Son pocas las voces que se han alzado en esta sala para condenar por su nombre al responsable, pese a que en los pasillos de este edificio proliferan los comentarios de rechazo al inaceptable y peligroso comportamiento de los Estados Unidos.
En cambio, en el caso de la República Islámica de Irán se ha convocado de manera expedita una sesión especial y se ha preparado, sin demora, una resolución de condena a ese país. No nos sorprende. Tal patrón de evidente doble rasero, selectividad y politización, lamentablemente se reitera una y otra vez en este órgano.
Cuba rechaza categóricamente cualquier forma de intervención o injerencia extranjera en Irán y en cualquier otro país. Nos oponemos a cualquier tentativa de aprovechar la situación interna en función de agendas geopolíticas.
Denunciamos la imposición de mandatos y mecanismos selectivos e injerencistas, que siempre son contra países en desarrollo y que han demostrado por años ser totalmente inefectivos en la promoción y protección de los derechos humanos.
Continuaremos defendiendo el diálogo y la cooperación constructiva como la única manera efectiva de promover los derechos humanos.
Muchas gracias.
