Señor Presidente:
Cuba reafirma su compromiso con el diálogo y la cooperación con los mecanismos internacionales de derechos humanos de aplicación universal y no discriminatoria, sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia.
Apoyamos la importante labor de los titulares de mandatos basados en resoluciones que contribuyen positivamente a la promoción y protección de los derechos humanos. Al mismo tiempo, expresamos preocupación por la conducta parcializada y poco profesional de algunos titulares de mandatos, afortunadamente una minoría, que actúan de manera incompatible con el Código de Conducta.
Varios de estos titulares son reincidentes en sus pronunciamientos sesgados y selectivos, así como en la emisión de juicios de valor ajenos a la realidad.
Ello es contrario al diálogo respetuoso y constructivo, la cooperación genuina y el enfoque objetivo que debe primar siempre en el tratamiento de los derechos humanos.
Resulta igualmente inaceptable el uso de las redes sociales para emitir criterios subjetivos e injerencistas, sin contrastar las fuentes de la información ni solicitar la opinión del Estado concernido. Tales prácticas afectan la credibilidad del sistema internacional de derechos humanos
La maquinaria de derechos humanos de las Naciones Unidas no puede utilizarse con fines políticos contra Estados soberanos.
Señor presidente:
En un contexto de limitaciones financieras, es importante que la Oficina garantice el apoyo en pie de igualdad a todos los procedimientos especiales, priorizando la cooperación técnica en consulta y con el consentimiento de los Estados concernidos.
Rechazamos las manifestaciones de acoso, agresiones psicológicas, físicas o verbales, así como la imposición de sanciones contra titulares de mandatos por el legítimo ejercicio de sus funciones. En particular nos solidarizamos con la Relatora Especial sobre medidas coercitivas unilaterales, Alena Douhan; y la Relatora Especial sobre la situación en los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, quienes han sido víctimas frecuentes de estas inaceptables prácticas.
Concluyo reafirmando nuestro compromiso con el Foro Social del Consejo de Derechos Humanos. Se trata de un espacio valioso para el diálogo constructivo y la participación de una amplia diversidad de actores, en particular de la sociedad civil.
Muchas gracias.
