Señor Presidente:
La libertad religiosa y de creencias está consagrada en la Constitución cubana y el pleno ejercicio de ese derecho es celosamente protegido y garantizado por nuestro Estado.
Cuba se caracteriza por una inmensa pluralidad religiosa. Conviven en paz el catolicismo, las religiones de origen africano, el protestantismo, espiritismo, judaísmo y el vudú haitiano, entre otras.
Todas las creencias y religiones gozan de igual consideración. Las conductas de intolerancia, discriminación o violencia basadas en religión, están proscritas y son sancionadas en Cuba.
Observamos con preocupación las crecientes manifestaciones de discriminación por motivos religiosos en países desarrollados, incluyendo actos de Islamofobia. Los discursos de odio deben cesar.
Con su acostumbrada hipocresía, el gobierno de los Estados Unidos emite listas unilaterales, políticamente motivadas, juzgando las libertades religiosas en otros países. La designación de nuestro país en esos listados arbitrarios, que Cuba rechaza y no reconoce, demuestra que el gobierno de los Estados Unidos necesita recurrir a acusaciones deshonestas para mantener su indefendible y criminal guerra económica contra el pueblo cubano.
Cuba reafirma su compromiso a favor de la libertad religiosa y el multiculturalismo y en contra de la intolerancia, la estigmatización, la violencia y cualquier tipo de discriminación contra las personas por su religión o creencias.
Muchas gracias.
