Señor Presidente:
La educación es un derecho humano fundamental, indispensable para la realización de los demás derechos humanos. Es también un pilar esencial para el desarrollo sostenible, y la prosperidad de cualquier nación.
Cuba reconoce la valiosa labor de la Relatora Especial y apoya la renovación del mandato.
Saludamos que se mantenga la periodicidad anual de los informes del titular de mandato al Consejo de Derechos Humanos y la Asamblea General.
También apoyamos la solicitud que se hace en el texto para que se garanticen los recursos humanos y financieros necesarios para el cumplimiento efectivo del mandato.
Para Cuba, la educación es una altísima prioridad, a la que se dedica un 20% de su presupuesto nacional. En nuestro país se garantiza el acceso universal y gratuito a todos los niveles de enseñanza.
El despiadado cerco económico que Estados Unidos impone a Cuba, recrudecido con un brutal bloqueo total de combustibles, afecta gravemente al sistema educativo.
A pesar de los enormes desafíos que impone la política de asfixia de Estados Unidos, el sistema de educación cubano no se ha detenido ni colapsado. Continuaremos educando con los recursos que tenemos, con ingentes esfuerzos, creatividad y abnegación.
Solicitamos a la Relatora Especial documentar los graves efectos que tiene en el derecho humano a la educación la imposición de medidas coercitivas unilaterales, como ocurre en el caso de Cuba, y gestionar acciones concretas para que los Estados responsables pongan fin de inmediato a esas medidas.
Cuba apoya el proyecto de resolución L.6 y espera que el mismo pueda ser adoptado por consenso.
Muchas gracias.
