Señor Presidente:
Cuba agradece a Islas Marshall y a los demás autores la presentación del proyecto de resolución L.16.
Los 67 ensayos nucleares realizados por los Estados Unidos en las Islas Marshall dejaron un daño humano y ambiental devastador, que persiste.
Saludamos que el texto recoja las conclusiones de los procedimientos especiales del Consejo y de la Oficina del Alto Comisionado, en las que se evidencia que las consecuencias del legado nuclear no pertenecen al pasado, sino que persisten en la salud, el medio ambiente, los medios de vida y el patrimonio cultural de esa nación.
Como se reconoce en el proyecto, el pueblo marshalés sigue enfrentando obstáculos para acceder a la justicia, lo que agrava y perpetúa el daño.
Este año se cumplen ochenta décadas del legado nuclear, y sus víctimas siguen esperando justicia. Por ello el Consejo debe continuar dando seguimiento a esta situación.
La justicia comienza con la verdad. El gobierno de los Estados Unidos debe desclasificar toda la información sobre los ensayos nucleares y asumir las responsabilidades que le corresponden, incluida la reparación plena y efectiva a las víctimas.
Cuba continuará apoyando los legítimos reclamos de justicia de Islas Marshall.
El Consejo de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado deben prestar la asistencia técnica necesaria a las Islas Marshall, para hacer frente a las repercusiones del legado nuclear en los derechos humanos de su población.
Cuba apoya el proyecto de resolución L.16 y llama a los miembros del Consejo a respaldar su adopción por consenso.
Muchas gracias.
