Señor Presidente:
Agradecemos a los panelistas sus presentaciones
La humanidad se encuentra en una encrucijada histórica, en la que se precisa, más que nunca, de la cultura de paz. Está en juego nuestro futuro.
Se atacan los fundamentos del sistema multilateral y sus instituciones. Se arremete contra la Carta de la ONU y el Derecho Internacional.
Estados Unidos proclama el derecho excepcional y supremo a la conquista y el uso de la fuerza como una forma de actuar legítima. Más allá de las ideologías, todos los Estados corren peligro.
Ese país declara el castigo colectivo al pueblo cubano y se propone crear una catástrofe humanitaria, recrudeciendo el bloqueo económico e imponiendo un cerco energético a nuestra isla en el Caribe.
¿Puede hablarse de cultura de paz si se permite a una gran potencia destruir a una pequeña nación y someter a un pueblo noble y solidario al genocidio, con el pretexto burdo de la seguridad nacional?
La histórica Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, fue firmada en La Habana en 2014 por todos los países de nuestra región, como compromiso de no aceptar jamás la guerra y en su lugar defender siempre el diálogo, la cooperación y el respeto mutuo.
Ahora se desconoce esa posición regional con el regreso de la Doctrina Monroe, que se propugna abiertamente por el gobierno de los Estados Unidos.
Ante los retos y amenazas que se ciernen sobre nosotros, defendamos el derecho a la paz. La voz de Cuba siempre se alzará en apoyo a una cultura de paz.
Muchas gracias.
