Señor presidente:
La única manera efectiva de promover los derechos humanos en todos los países, incluyendo en Sudán, es mediante el diálogo y la cooperación constructiva, basados en la imparcialidad, el respeto mutuo y la no injerencia.
Cuba no apoya la imposición en Sudán, ni en ningún otro país, de mecanismos externos que no pueden lograr ningún resultado práctico en el terreno, porque no cuentan con el necesario consentimiento del país concernido. Un ejemplo de ello es la Misión de Determinación de Hechos en Sudán.
No se pueden continuar malgastando los limitados recursos humanos y financieros disponibles en mecanismos ineficaces e injerencistas prácticas punitivas.
El Consejo debe concentrarse en apoyar, de buena fe, la labor de los mecanismos nacionales competentes de Sudán y de los mecanismos externos de derechos humanos que ya operan en el país, con el consentimiento y la cooperación del gobierno de Sudán, incluyendo la Oficina en el terreno del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.
Muchas gracias.
