Señor Presidente:
Agradecemos al Relator Especial por la presentación del informe sobre la cuestión del negacionismo y revisionismo de violaciones graves de los derechos humanos y del derecho humanitario.
La persistencia del negacionismo supone una amenaza para la integridad, la eficacia y la sostenibilidad de la justicia transicional.
El pueblo cubano conoce muy bien y sufre de manera directa, desde hace más de seis décadas, las consecuencias del negacionismo.
Aunque parezca increíble, y a pesar de las irrefutables evidencias, el gobierno de los Estados Unidos continúa negando que impone a Cuba un bloqueo económico, comercial y financiero.
Ese bloqueo se ha recrudecido a niveles extremos en los últimos meses, con el propósito deliberado de provocar asfixia total a las familias cubanas. Intentan facturar una tragedia humanitaria para desestabilizar al país y alcanzar sus objetivos políticos.
El gobierno estadounidense también desconoce y niega las graves violaciones de los derechos humanos del pueblo cubano ocasionadas por esa ilegal e inhumana política.
Como quedó irrebatiblemente demostrado en el Informe de la Relatora Especial discutido por el Consejo hace apenas unos días, las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos violan de manera flagrante, sistemática y masiva los derechos humanos de las cubanas y cubanos, incluyendo el derecho a la alimentación, a la salud, a la educación, al desarrollo y el derecho a la vida.
Estados Unidos acude al negacionismo para continuar actuando con total impunidad respecto a Cuba, violando los legítimos derechos de las víctimas, incluyendo el derecho a la reparación.
En respuesta al negacionismo, Cuba continuará documentando de manera sistemática estas graves violaciones de los derechos humanos del pueblo cubano. La justicia se impondrá.
Muchas gracias.
