Intervención del Embajador Rodolfo Benítez Verson, Representante Permanente de Cuba, en el Segmento Plenario Gubernamental de Alto Nivel del Diálogo Global sobre Inteligencia Artificial

Señor presidente:

El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la ampliación de su uso en múltiples sectores, es una tendencia global irreversible. 

La IA ofrece enormes oportunidades para la innovación, la productividad y el bienestar social. Abogamos porque el poder transformador de la IA impulse el crecimiento inclusivo, fomente el desarrollo social y promueva innovaciones que protejan nuestro planeta.  

Pero su expansión ocurre en un contexto de profundas desigualdades tecnológicas. Existe una marcada disparidad en la inversión, la adopción y el uso de la IA, lo que amplía la brecha digital entre países desarrollados y en desarrollo.

Muchas naciones del Sur Global carecen de capacidades computacionales y energéticas suficientes, mientras que los modelos predominantes de inteligencia artificial suelen entrenarse con datos que no reflejan las realidades socioeconómicas, culturales ni ambientales de nuestros países.

La mayoría de los países en desarrollo no cuentan con capacidades adecuadas para regular el uso y los impactos de la IA y de otras tecnologías digitales. En muchos casos son receptores pasivos y dependientes de modelos de IA desarrollados externamente.

La inteligencia artificial debe estar al servicio de toda la humanidad, asegurando su desarrollo ético, inclusivo y justo, para todos. Hay que garantizar el acceso universal a la IA, especialmente en los países en desarrollo. 

La gobernanza de la Inteligencia Artificial no es una tarea que pueda dejarse en manos de un reducido grupo de economías avanzadas. 

Es una responsabilidad compartida de todos los países participar en este esfuerzo y construir un marco integral de gobernanza que permita a todas las partes interesadas, especialmente a las del Sur Global, beneficiarse de manera equitativa de la Inteligencia Artificial.

Este marco debe tener como objetivo promover el desarrollo de una IA ética y centrada en el ser humano. El desarrollo y uso de esta tecnología debe ser regulada bajo principios éticos, inclusivos, orientados al bienestar social y a la promoción del desarrollo sostenible.

La cooperación internacional es fundamental para romper asimetrías tecnológicas. Cuba favorece la adopción de normas internacionales abiertas, compatibles y no discriminatorias, y fortalecer la cooperación internacional para construir capacidades tecnológicas compartidas.

Debe priorizarse el intercambio de conocimientos y la transferencia de tecnología, lo cuales deben estar acompañados de creación de capacidades y asistencia técnica para los países en desarrollo, en consonancia con sus necesidades, políticas y prioridades nacionales. El fortalecimiento de la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular constituye una necesidad para lograr un desarrollo tecnológico que no deje a nadie atrás. 

Es clave fortalecer la preparación de especialistas en inteligencia artificial y en ciberseguridad. Las universidades y centros de investigación locales deben jugar un papel central en estos procesos.

La capacidad de la IA para acceder y procesar un gran volumen de información, en muchos casos sin verificarla, contribuye a promover la circulación cada vez mayor de información falsa. 

Es por ello que demandamos la transparencia algorítmica, la regulación, las auditorías independientes y el derecho de los Estados a conocer con qué criterios se ajustan y entrenan las IA.

También deben eliminarse las medidas coercitivas unilaterales. Estas medidas, además de ser contrarias al Derecho Internacional, obstaculizan el acceso a los recursos, tecnologías clave, la energía y el conocimiento necesario para participar en calidad de igualdad en esta nueva revolución tecnológica, lo que afecta el avance económico, científico y social de muchas naciones.

Señor presidente: 

Cuba está comprometida con el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Nuestro país, siendo un pequeño Estado insular en desarrollo, ha logrado crear un modelo de IA autóctono y soberano denominado Cecilia.

Contamos con una Política de Transformación Digital, una Estrategia de Inteligencia Artificial y un Portal de Gobierno Digital, instrumentos que se encuentran actualmente en fase de implementación.

Universidades y empresas cubanas trabajan en proyectos que emplean inteligencia artificial en áreas como la salud, la agricultura, la educación y la gestión de desastres, con un enfoque centrado en el beneficio social y el desarrollo sostenible. 

El desarrollo digital de Cuba enfrenta importantes obstáculos y limitaciones derivados del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos, que se ha recrudecido con un cerco energético. 

Estas restricciones dificultan el acceso de nuestro país a tecnologías, plataformas y recursos energéticos esenciales para el despliegue de infraestructuras digitales y el desarrollo de soluciones basadas en IA.

Sin acceso a energía resulta imposible mantener la operabilidad de ningún sistema informático. El carácter extraterritorial del bloqueo dificulta la reparación o el remplazo de la infraestructura dañada, el acceso a tecnología avanzada, software y conocimientos. 

El bloqueo ha provocado cuantiosas pérdidas al sector de las telecomunicaciones, que ascendieron a más de 78 millones USD en 2025.

A pesar de los enormes obstáculos, Cuba continuará avanzando en su estrategia para integrar la inteligencia artificial en su desarrollo económico y social.

Seguiremos defendiendo la soberanía informativa y digital, y un modelo de gobernanza de internet democrático y participativo.

Muchas gracia

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