Intervención del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en la Reunión de Cancilleres de la Conferencia Iberoamericana en el Segmento de Alto Nivel de la 81 AGNU. 24 de septiembre
Excelentísimo Señor José Manuel Albares
Excelentísimo Señor Andrés Allamand
Distinguidos ministros, jefes de delegaciones e invitados:
Me complace extender nuestro reconocimiento a la Secretaría Pro Témpore de España y a la Secretaría General Iberoamericana por su activismo.
La Conferencia Iberoamericana en sus 35 años de existencia se ha consolidado como un espacio de cooperación avalado por múltiples programas, iniciativas y proyectos.
En la actual y difícil coyuntura internacional, adquiere mayor relevancia el fortalecimiento de la vocación de avenencia y consenso y el compromiso real con la cooperación en condiciones de igualdad y sobre la base del respeto a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional como base para hacer realidad todas las iniciativas que nos proponemos.
Confiamos en que la XXX Cumbre Iberoamericana pueda desarrollarse en un ambiente de fraternidad, que considere los intereses de todos y las posiciones de consenso histórico de la Comunidad.
Esperamos que en la Cumbre de Madrid vuelva a patentizarse el rechazo histórico de los países de la Comunidad al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos, incluido un cerco energético equivalente a un bloqueo naval, con un impacto devastador sobre la economía y graves consecuencias humanitarias para toda la población cubana, en un acto que constituye un castigo colectivo.
Se somete al pueblo cubano, a través de acciones inéditas y de extremo carácter extraterritorial, a sufrimientos y daños humanitarios graves. Con la aplicación de medidas secundarias, el gobierno de Estados Unidos pretende obligar a todos los Estados a participar, en contra de su voluntad, en sus políticas atroces contra Cuba. Esta práctica, constituye un ataque contra las prerrogativas soberanas de los Estados.
Aprovecho la ocasión para agradecer a los países de la Comunidad por su postura de rechazo a tales acciones y a los que han hecho llegar su solidaridad a nuestro pueblo en esta difícil circunstancia.
Cuba saldrá adelante, pese a los grandes retos que sorteamos. Mantendremos nuestro compromiso con la Conferencia, especialmente en su amplia red de programas de cooperación que debemos preservar en función del bienestar de nuestros pueblos.
Felicito y deseo éxitos a la próxima Secretaría Pro Témpore de la Conferencia por parte de la República de Honduras y me complace dar la bienvenida a los nuevos miembros asociados y consultivos.
Muchas gracias
