Señor presidente,
La delegación de Cuba, en nombre de los países copatrocinadores, tiene el honor de presentar el proyecto de resolución L.5, titulado “Los derechos humanos y la solidaridad internacional”.
La solidaridad internacional constituye una premisa fundamental para apoyar e impulsar los esfuerzos de todos los Estados en la promoción y protección de los derechos humanos, y asegurar una acción coordinada y efectiva ante la crisis multidimensional actual, que profundiza la pobreza extrema, la inseguridad alimentaria, la desigualdad, el cambio climático, la deuda externa y otras problemáticas.
Resultan cada vez más perentorios, los reclamos en favor de un nuevo orden internacional justo, equitativo y democrático, donde prime la solidaridad por encima de egoísmos, nacionalismos, intereses hegemónicos y medidas coercitivas unilaterales.
Señor presidente,
El proyecto de resolución presentado permitirá continuar profundizando en la necesidad del reconocimiento de la solidaridad internacional como un derecho humano y avanzar en el proceso de elaboración y adopción de una Declaración de las Naciones Unidas sobre el tema.
Conscientes de las preocupaciones trasladadas por algunas delegaciones en años anteriores, Cuba se propuso fortalecer, en el texto de la resolución, el vínculo directo de la solidaridad internacional con la promoción y protección de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo. Los cambios introducidos evidencian nuestro enfoque constructivo y la búsqueda constante de posiciones de consenso.
En la consulta informal realizada y en negociaciones bilaterales, se tuvieron en cuenta los criterios trasladados por diversos Estados y las organizaciones de la sociedad civil que se involucraron de forma activa en el proceso.
Señor presidente,
Siendo consecuentes con nuestra posición de principio, esta resolución, en lugar de promover un enfoque punitivo, selectivo o injerencista, se enfoca en promover el diálogo constructivo, la cooperación y la solidaridad en materia de derechos humanos.
La retórica de algunos países ya no puede obstaculizar el avance y la operacionalización de los derechos colectivos en el derecho internacional. Menos aún, pueden sostenerse los argumentos que cuestionan la pertinencia de este tema en la agenda del Consejo, cuando la solidaridad y la cooperación internacionales han demostrado ser las únicas vías efectivas y duraderas para abordar los retos nacionales en materia de derechos humanos.
Por estas razones, Cuba, en nombre de los países copatrocinadores, solicita a los Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos votar a favor del proyecto de resolución L.5.
Muchas gracias.
