Señor Presidente:
Cuba apoya firmemente el proyecto de resolución L.31.
Reiteramos nuestro invariable al derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación y a disponer de un Estado independiente y soberano dentro de las fronteras anteriores a 1967, con Jerusalén Oriental como su capital.
Saludamos que el proyecto de resolución promueva medidas prácticas para garantizar al pueblo palestino el ejercicio de su derecho a la libre determinación. En particular, la defensa de la soberanía sobre sus recursos naturales; la búsqueda de una solución justa, amplia y duradera al conflicto israelí-palestino de conformidad con el Derecho Internacional; y la implementación, sin demora, de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, incluyendo las aprobadas por el Consejo de Derechos Humanos sobre la cuestión palestina.
Demandamos el cese de la ilegal política de construcción de asentamientos y expansión territorial. Israel tiene la obligación de respetar y preservar la unidad territorial, contigüidad e integridad de todos los Territorios Palestinos Ocupados. Se lo exige el Derecho Internacional.
El genocidio que se comete contra el pueblo palestino es resultado de la impunidad con la que actúa Israel, que cuenta con el declarado apoyo de los Estados Unidos y el silencio cómplice de otros
El pueblo palestino sufre una catástrofe humanitaria de proporciones extremas. La hambruna y la privación de agua se utilizan como arma de guerra. Este Consejo tiene y puede hacer más frente a tanta brutalidad.
Ningún plan de reconstrucción puede significar el desplazamiento forzoso de los palestinos de la tierra que por derecho propio les pertenece. Por el contrario, tiene que garantizar su retorno seguro y el ejercicio del derecho a la libre determinación.
Por las razones expuestas, Cuba votará a favor del proyecto de resolución L.31 y llama a los demás miembros del Consejo a colocarse del lado correcto de la historia, apoyando el derecho a la vida del pueblo palestino.
Muchas gracias.
