Señor Presidente:
Las personas pertenecientes a minorías tienen derecho a que se respete su identidad, a disfrutar de su propia cultura, a profesar y practicar su propia religión, y a utilizar su propio idioma, sin discriminación y en igualdad ante la ley. Los Estados tienen la obligación de crear un entorno propicio al disfrute de esos derechos.
Observamos con gran preocupación retrocesos en países desarrollados respecto a los derechos de las minorías, que se ven cada vez más desprotegidas, víctimas de múltiples formas de racismo, segregación y discriminación.
La proliferación de los discursos de odio contra las minorías es hoy un importante desafío. Cuando se ataca a las minorías se agrede también la tolerancia, la inclusión y la diversidad. Se arremete contra la esencia misma de los derechos humanos y se sientan también las bases de la violencia.
Estas situaciones son inaceptables y deben ser abordadas por este Consejo con la urgencia y determinación que ameritan.
El Foro sobre cuestiones de las Minorías es una plataforma necesaria para promover el diálogo y la cooperación en cuestiones relativas a las minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas.
Ese importante espacio no puede verse lastrado por la politización, la selectividad y el incumplimiento de los procedimientos establecidos.
Muchas gracias.
