Señor Presidente:
Ninguna de las metas transversales de la Agenda 2030 relacionadas con la protección del medio ambiente podrá ser cumplida en el plazo acordado.
Es un hecho irrefutable que la humanidad y el planeta están sufriendo daños irreversibles por el cambio climático, la desertificación, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.
Cuba y otras naciones del Caribe y Centroamérica están siendo particularmente afectadas por fenómenos hidrometeorológicos severos, que han aumentado en frecuencia e intensidad en la última década.
Los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo nos veremos especialmente impactados por la destrucción de los ecosistemas oceánicos y costeros.
Las responsabilidades son compartidas, pero diferenciadas; no son las mismas para todos, ni en justicia podrían serlo.
Urge que los países industrializados cumplan sus compromisos de financiación climática, la provisión de medios de implementación y la operacionalización del fondo para pérdidas y daños.
La Constitución cubana refrenda el derecho de todos a un ambiente de vida humano, saludable y ecológicamente equilibrado y el deber de defenderlo. Continuaremos avanzando en esa dirección.
El mandato de la Relatora Especial seguirá contando con el firme apoyo de Cuba. Las nuevas generaciones tienen derecho a vivir en un planeta saludable.
Muchas gracias.
