Señor presidente,
Cuba se enorgullece de su aporte al movimiento olímpico internacional, como uno de los países con más medallas por millones de habitantes en la historia.
A pocos días de iniciar los juegos de París 2024, resulta vergonzoso que la noble causa del ideal olímpico sea manipulada con fines políticos por países occidentales.
Denunciamos y rechazamos la inclusión de dos atletas de origen cubano en el Equipo Olímpico de Refugiados conformado para los venideros juegos olímpicos. Estos dos atletas no son personas “desarraigadas por la guerra o la presecución”. Con esta decisión, el Comité Olímpico Internacional y el ACNUR se convierten en cómplices de la manipulación de la figura del refugiado, del robo de talentos deportivos, de la distorsión de los principios del olimpismo, al tiempo que corrompen el espíritu con el cual fue concebida la iniciativa de crear un equipo olímpico de refugiados.
Otorgar la condición de refugiado a personas que no clasifican como tal distorsiona el espíritu de la Convención y afecta a las personas que realmente requieren refugio. Ofende que en el Equipo Olímpico de Refugiados no haya ningún atleta palestino, lo que evidencia su politización.
Cuba responsabiliza al ACNUR por avalar como refugiados a deportistas cubanos de alto rendimiento, que no califican para esta categoría. Responsabiliza igualmente al COI por incluir a estos atletas en el Equipo, maniobra política que sin dudas viola la Carta Olímpica.
Muchas gracias.
