Señor Presidente:
Cuba reconoce y defiende el derecho humano a un medioambiente limpio, sano y sostenible, que está refrendado en nuestra Constitución.
Apreciamos este derecho, además, como un paso firme en el avance y definitiva operacionalización en el Derecho Internacional de los derechos colectivos, que tienen la dualidad de responder a las necesidades de los seres humanos, pero también a las de los pueblos.
Saludamos que el proyecto de resolución L.26 rev.1 esté orientado a la acción y llame a los Estados a tomar medidas prácticas que contribuyan a la implementación del derecho a un medioambiente limpio, sano y sostenible.
Cualquier análisis en esta materia debe tener como eje central el principio de equidad y responsabilidades comunes, pero diferenciadas, y las capacidades respectivas, como se establece en los principales instrumentos internacionales en materia climática, bajo el referente de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático.
El hecho de que tal principio no sea mencionado explícitamente en el proyecto de resolución, en modo alguno puede ser interpretado en detrimento de su fundamental relevancia y pertinencia.
Los países industrializados, que durante años han explotado la naturaleza y sus recursos, generando las mayores emisiones de gases de efecto invernadero para obtener muchos de los beneficios económicos de los que hoy disfrutan, tienen que asumir el liderazgo en la mitigación y su responsabilidad histórica. Deben, además, cumplir sus obligaciones de financiación climática, incluida la operacionalización del fondo para pérdidas y daños.
Al mismo tiempo que expresamos nuestro respaldo al proyecto de resolución L.26 rev.1, dejamos registrado que el mismo podría haber ponderado de forma más enfática y directa la importancia de la cooperación internacional, los medios de implementación, la transferencia de tecnologías y la creación de capacidades.
Para concluir, reiteramos nuestro apoyo al mandato de la Relatora Especial, cuyos esfuerzos deberán continuar contribuyendo a que leguemos a las nuevas generaciones un planeta más saludable y amigable con la naturaleza, donde prevalezcan la cooperación y la defensa de los intereses colectivos, en lugar de la codicia y el despilfarro.
Muchas gracias.
